Lo pidió, lo soñó y lo buscó. Ahora le llegó la oportunidad, tal vez no de la manera esperada, pero finalmente Yuki Tsunoda es piloto Red Bull y deberá estar a la altura de Max Verstappen. El gran reto que se le viene, tan complejo como funcionar bien con el nombrado RB21.
“Estoy feliz desde que me dijeron que pilotaría para Red Bull, mis grandes emociones son ilusión y motivación. Me siento honrado de manejar para el equipo y debutar en mi carrera de casa es una locura aún mayor. Es un gran paso para mi carrera”, señaló quien sabe que afronta un reto mayúsculo para su trayectoria deportiva.
El último fue Lawson, pero también pasaron por ahí Albon, Pérez, Gasly y Ricciardo, nombres que tuvieron dificultades para destacarse en el equipo de Milton Keynes. “El mensaje del equipo ha sido seguir haciendo lo que hago y rendir. Necesito estar lo más cerca posible de Max e intentar luchar por el Mundial de Constructores y beneficiar la estrategia del equipo en cada carrera. Mi trabajo es intentar entender y desarrollar este coche también”, expresó Tsunoda.
Para este fin de semana ya se va planteando distintos puntos, teniendo bien en claro lo que se busca: “Mi primer desafío es acumular vueltas con el auto, lo he manejado en el simulador, pero mi primera vez será en los entrenamientos. Mis objetivos son conducir rápido, dar mucha información y hacer mejor el auto”.