No hay dudas de que en sus distintas áreas de acción, Donald Trump, Bernie Ecclestone y Flavio Briatore son unas personalidades tan importantes como polémicas. ¿Se imaginan qué puede ocurrir en una imaginaria reunión entre el presidente de Estados Unidos, el ex hombre fuerte de la Fórmula 1 y el asesor deportivo de Alpine, en caso de ponerse de acuerdo estos personajes plenos de poderes y ambiciones que no conocen límites?
Hubo una vez en que ese acuerdo estuvo cerca. Fue en la primera década del siglo XXI, cuando las actualidades de estos personajes eran otras pero ya se le notaban las intenciones de hacer grandes negocios disfrazados bajo un perfil deportivo.
Inquieto como era, y lo sigue siendo con sus 95 años, Ecclestone fue quien hizo punta en el tema con su por entonces obstinada idea de organizar un Gran Premio de Fórmula 1 en Nueva York. Para ello, se contactó con su amigo Briatore para que le facilitara una reunión con el actual mandatario de Estados Unidos.
“Conseguí que Donald hablara con Bernie, pero Trump no tenía ni idea de la Fórmula 1”, reveló recientemente Flavio a The Race. Igual conversaron, porque pese a su desconocimiento del tema, Trump mostró interés porque por entonces era promotor de espectáculos de boxes en Las Vegas.
Sin embargo, Trump consideró difícil la posibilidad de organizar un Gran Premio en Nueva York aduciendo “un millón de razones” que no preciso. A cambio, sugirió la alternativa de New Jersey.
Ecclestone analizó la contrapropuesta y tomó contacto con un par de promotores amigos. Poco tiempo después, se bajó del proyecto aduciendo que “la empresa que iba a construir el circuito quebró…”
Pasó el tiempo. Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, Ecclestone dejó su cargo en la Fórmula 1 y Briatore estuvo al margen de la categoría por unos años por el Crashgate de Singapur 2008, hasta su regreso hace un par de años. El proyecto de estos tres grandes quedó en la nada. No pasó lo mismo con la llegada de la Máxima a Estados Unidos, que entró por distintos caminos (Austin, Miami y Las Vegas), pero ninguno rumbo a Nueva York.





