Mercedes se prepara para el Gran Premio de Bélgica con el objetivo de mostrar un mejor rendimiento del coche. Toto Wolff, analizó las últimas carreras y aclaró que el equipo ya tiene las prioridades claras.
El directivo austríaco explicó que las últimas competencias sirvieron para reconocer los puntos fuertes y los aspectos a mejorar. «Las últimas carreras dejaron en claro cuáles son nuestras fortalezas y también dónde necesitamos mejorar», afirmó.
Wolff aseguró que Mercedes tiene un auto capaz de pelear en las primeras posiciones, aunque asegura que todavía no llegaron a su mayor nivel hasta el momento. «Tenemos un auto capaz de luchar adelante y sumar muchos puntos, pero no convertimos ese potencial en los mejores resultados posibles».
Uno de los principales inconvenientes está relacionado con la confiabilidad del monoplaza: «Los problemas de confiabilidad nos costaron puntos y, en un campeonato tan competitivo, eso es algo que no podemos permitirnos. No sirve tener el ritmo si no llevamos el resultado a casa».
En cuanto a las especificaciones del trazado belga, Wolff dijo que Spa-Francorchamps es uno de los mayores desafíos del calendario. «Spa es uno de los grandes desafíos del calendario. Al igual que Silverstone, la gestión de la energía jugará un papel importante, pero las características del circuito generan exigencias diferentes. Generalmente produce carreras emocionantes y oportunidades reales de sobrepaso, mientras que la clasificación sigue siendo una prueba muy importante», comentó.
«Este es el último doblete antes del receso de verano y queremos llegar al descanso con una mejor sensación. Nuestro objetivo es ejecutar todo de manera limpia, lograr la confiabilidad que necesitamos y convertir el rendimiento del auto en los puntos que es capaz de conseguir. Dejamos demasiado sobre la mesa en las últimas carreras. Tenemos que asegurarnos de que eso no vuelva a ocurrir desde este fin de semana», agregó.





