Las calles de Singapur serán escenario de la tercera carrera en territorio asiático, que está llevando a la Fórmula 1, a la parte conclusiva de la temporada. Temporada conclusiva que se disputará con un nuevo triplete, en este caso en América, antes de la gran final en Las Vegas y, supuestamente, Qatar y Abu Dhabi, si no se producen cambios de última hora.
Marina Bay será testigo del último fin de semana con carrera sprint. Esto significa que los pilotos sólo dispondrán de una sesión de entrenamientos libres. En este tipo de circuitos, con los muros tan cerca, los pilotos tienen que ir tomando confianza a medida que van girando. Con el formato sprint, entrarán en la clasificación para la carrera corta, con una hora de test y con la responsabilidad de no cometer ningún error que condicionaría todo el resto del fin de semana. Una salida de pista aquí puede producir daños significativos en los autos. Será interesante ver cómo equipos y pilotos afrontan el desafío.
Continúa, obviamente, la carrera hacia el título de Kimi Antonelli. El segundo lugar en Sepang, unido al abandono de Russell, ha representado un paso de gigante para conseguir el objetivo. Este fin de semana, y con el objetivo de analizar el bajo rendimiento del paquete aerodinámico presentado por el equipo alemán en Sepang, Russell pilotará el W17 en configuración anterior a Sepang, mientras que Antonelli seguirá con la nueva configuración. Esta prueba comparativa servirá a Mercedes para comprender por qué las novedades de Sepang no dieron el rendimiento esperado.
Detrás de los Mercedes proseguirá la lucha por el segundo lugar en el Mundial de Constructores. Gracias al tercer y cuarto lugar en Malasia, Ferrari ha construido una ligera ventaja sobre McLaren, equipo que espera mejorar la competitividad en el sinuoso trazado de Marina Bay. Las victorias en Hungría y Países Bajos dan un cierto optimismo al equipo papaya que puedan ser competitivos, a sabiendas que el objetivo de McLaren en estos momentos es el 2027.
Otra incógnita interesante del GP será comprobar la competitividad del Red Bull RB22. Después de la victoria en Malasia, hay mucha expectación, en un circuito totalmente diferente a Sepang, por ver si la progresión del RB22 se confirma. El resto, como siempre, lo pondrá Max Verstappen.
También se espera una gran lucha entre los equipos de mitad del pelotón, especialmente entre Alpine y Racing Bulls, que se están disputando el quinto lugar en Constructores. En manos de Colapinto y Gasly estará la posibilidad de recortar puntos al equipo de Faenza.
Marina Bay requiere máxima carga aerodinámica. Aparecerán estos extraños apéndices en el alerón trasero para mejorar la carga y veremos autos muy abiertos para evacuar el aire en un circuito en donde el calor es determinante. Mientras, la FIA ha echado luz al apagón de algunos autos en Sepang. La combinación del bajo régimen de motor al que viajaban los autos, unido a la limitación de la potencia eléctrica bajo la lluvia, crearon el caos en la vuelta de reconocimiento, demostrando, una vez más, el desastre del nuevo reglamento.
La FIA ha anunciado para Austin, un nuevo software que resolvería el problema en caso de que se reproduzca en un futuro. Menos mal, que según las últimas declaraciones del pensionado Helmut Marko, lo del motor V8 turbo para 2030 está hecho.





