Es la semana de la primera competencia del Mundial 2026, el Grand Prix de Australia, largamente esperado porque será la primera cita de los coches construidos con el flamante reglamento. Y también será el primer momento en el que los equipos dejarán de esconder rendimiento, como hicieron durante los ensayos previos a lo largo de dos semanas consecutivas en Bahrein.
Esas pruebas mostraron que los Cuatro Grandes de la Fórmula 1 de los últimos tiempos, McLaren, Mercedes, Red Bull, Ferrari, ordenados según el último torneo de Constructores, siguen estando al frente, acaso por un segundo de ventaja respecto al resto del pelotón.
Pero esa disposición entre los cuatro, y la ventaja sobre los demás, se ajustará cuando llegue el momento que se pronostica desde hace meses como el que definitivamente muestre el orden de performance: la clasificación del GP de Australia (este sábado a las 2 hora de Buenos Aires) y, en especial, la Q3, la tanda que define la pole-position, que este año durará 13 minutos, en lugar doce habituales.
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— F1 Australian Grand Prix (@ausgrandprix) February 28, 2026
Al cabo de los ensayos de Bahrein quedo la sensación de que Mercedes era el equipo que más había escondido allí arriba y Ferrari, el que menos. Pero también fue evidente que RedBull no mostró todo el potencial de su nuevo motor, el primero que se construye completamente en Milton Keynes, y que McLaren no marcó los mejores tiempos pero dejó una huella interesante en la elaboración de sus stints largos. Esta semana todos tendrán que sacarse la careta.
Las miradas más intrigantes están puestas sobre los Mercedes. Especialmente porque fue el equipo que menos avanzó de una semana a la otra, menos de 9 décimas de segundo, dejando la sensación de que decidieron no mostrar todo el potencial de ese motor que podría producir al menos dos HP más, en palabras de Toto Wolff, que el resto.
Con un agravante: los motores de la estrella de tres puntas que vayan a competir en Melbourne serán una versión mejorada respecto de los que circularon en Bahrein. Eso también mejoraría las posibilidades de McLaren (y, en el segundo pelotón, del Alpine de Franco Colapinto…)
«Esperen hasta Melbourne y vean cuánta potencia encuentran de repente», avisó Max Verstappen. «Yo ya lo sé ahora mismo«, especulando con que a los 2 HP hay que «agregarle un cero».
Ferrari avanzó mucho, se superó 2s217 de una semana a otra en Bahrein, con la presunción de que, con la idea de borrar lo más rápido posible la mala imagen de la SF-25 antecesora, se guardaron lo menos posible: inclusive esa pieza de alerón trasero que gira más de 180º para reducir el drag. Melbourne nos dirá si Ferrari la considera una solución eficaz o simplemente fue una herramienta para confundir a los rivales.
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— Formula 1 (@F1) March 1, 2026
Por otro lado, se despejará también la bruma en torno a RedBull. Mientras Pierre Wache, su director técnico, dijo reconocer que el equipo fue el peor de los Cuatro Grandes en la pretemporada, el resto cree que la performance del novato motor RedBull-Ford estuvo bastante acotada.
Todos desconfían de todos: «Nosotros creemos que Ferrari y Mercedes están un paso adelante», afirmó la semana pasada Andrea Stella, el Team Principal de McLaren. «De todas maneras, es difícil cuantificar qué tan grande es la diferencia. Lo sabremos en Melbourne».
Exactamente. Además, habrá que tener en cuenta que la pista australiana tiene menos zonas de frenado que la de Bahrein, por lo que la recuperación de energía será más ardua; en ese sentido, es posible que el orden se altere también porque algún equipo recupere mejor la energía en circunstancias más complicadas.
La hora de las respuestas está más cerca.





