La pelea por ser el mejor equipo de la mitad del pelotón parece estar a punto de acabar, aunque queden siete Grands Prix para cerrar el Mundial. Racing Bulls, el equipo de Faenza, va alejándose paulatinamente de Alpine, la escuadra que durante la primera parte del año detentó esa condición. Y lo ocurrido en el controvertido Grand Prix de Bahrein en Malasia se pareció mucho a un golpe de nocaut.
Hubiera sido tal si las posiciones se hubieran congelado en la vuelta 5. Los pilotos de Racing Bulls viajaban cuarto y noveno, mientras que los de Alpine eran 18º y 20º, respectivamente. Un resultado de 14 a 0, en puntos para el campeonato.
La evidencia más concreta de la disparidad la da la comparación entre los dos pilotos que largaron desde el fondo de la grilla: Franco Colapinto, con gomas blandas, y Arvid Lindblad, con intermedias. En esa vuelta 5, el inglés giró en 1m52s7; el argentino, en 2m07s5. Otros 14 de diferencia, pero ahora no puntos sino segundos…
En el caso de Colapinto, la decisión de calzar esos neumáticos fue del equipo; cuando su ingeniero le ofreció cambiar las slick por intermedias, el chico de Pilar prefirió seguir en la pista, como hizo Lewis Hamilton. Al piloto de Ferrari le dio resultado. Al final de la carrera, Lindblad había subido 12 posiciones; Colapinto, apenas ocho.
La remontada de Ferrari (3º y 4º) y el gran papel que cumplió Fernando Alonso (8º) relegó un poco a los Racing Bulls, que debieron conformarse con menos puntos; aún así, sumaron siete unidades (7º y 10º), uno más que en Baku, la semana anterior. Alpine (13º y 16ª) volvió a quedarse con las manos vacías. Y lo que se ve es una tendencia que parece irreversible.
Desde que el equipo de Enstone incorporó las mejoras que lo volvieron un frecuente habitante de la Q3, en las últimas cuatro carreras, reunió apenas 14 puntos (¡otra vez el 14!). Su gran rival sumó, mientras tanto, 20 unidades. En esos cuatro Grands Prix (de Monza a Sepang), Alpine siempre tuvo mejor ritmo de clasificación que Racing Bulls; sin embargo, esa ventaja no se consolidó en las carreras.
La pelea por ese quinto puesto, una disputa nada ociosa, porque significan aproximadamente once millones de dólares más o menos en el reparto final de premios, está 90 a 68. La pérdida del podio de Pierre Gasly en Mónaco, después de una larga batalla legal, le quitó a Alpine 15 unidades trascendentales. Si las hubiera conservado, la diferencia entre ambas escuadras no sería de 22 puntos, sino solo de siete.
Por eso este resultado malayo suena a nocaut. Siete puntos que estiraron la diferencia a una que suena indescontable.
Salvo algún milagro, ambos equipos solo pueden sumar puntos de la séptima posición hacia atrás, siempre contando que un par de autos de los Cuatro Grandes (4G) se retrasan, como ocurrió en Sepang con George Russell o Lando Norris. Son un puñadito de puntos, apenas. Un podio, que podría recortar llamativamente esa diferencia, parece fuera de discusión: en lo que va de 2026, solo los coches 4G ocuparon esas posiciones.
Not the result we wanted, but we’re remaining positive 🙌
Pierre and Franco recap our Sunday at the #BahrainGP 🏁🗣️ https://t.co/XplY9IhJez
— BWT Alpine Formula One Team (@AlpineF1Team) October 4, 2026
Flavio Briatore piensa que “todavía hay un montón de carreras para conseguir el quinto puesto en el campeonato”, aunque admitió que su equipo “no tomamos las decisiones acertadas ni hicimos un trabajo suficientemente bueno como equipo”. Para el manager italiano, “la performance en piso seco era prometedora”, y eso puede ser útil en Singapur, la próxima semana.
Briatore conoce bien esa pista: sabe que allí abundan las paredes…





