Los pilotos de la Fórmula 1 expresaron su descontento con el nuevo reglamento técnico. Tras la dura crítica de Max Verstappen (Red Bull), quien comparó los monoplazas de 2026 con los de la Fórmula E, Fernando Alonso (Aston Martin) afirmó que en las curvas de alta velocidad deberán rodar hasta 50 km/h más lento para extraer el máximo rendimiento de los nuevos coches.
Con el nuevo reglamento de chasis y unidades de potencia, los monoplazas de 2026 incorporan una mayor dependencia del componente eléctrico, lo que convierte a la gestión de la energía en un factor central. Los pilotos deben maximizar la recuperación en deceleración para desplegarla en los puntos más eficaces, aunque el margen de ganancia en curvas rápidas es limitado en comparación con las rectas largas.
El viernes en Bahréin, le consultaron a Alonso sobre las declaraciones realizadas el jueves pasado por el neerlandés. El piloto de Aston Martin no se mostró en desacuerdo, aunque pidió cautela hasta ver los coches en acción durante los primeros Grandes Premios de la temporada. Para explicar el impacto del nuevo reglamento técnico, puso como ejemplo la curva 12 del circuito de Sakhir, un giro a la derecha considerado el más rápido del trazado.

«Aquí en Bahréin, históricamente la secuencia de las curvas 10-12 ha sido muy desafiante. Antes elegías el nivel de carga aerodinámica para poder hacer la 10-12 a fondo, quitando carga hasta conseguir pasar por ahí completamente a tope con neumáticos nuevos y también en carrera. Era un factor decisivo de habilidad para marcar la diferencia en clasificación», explicó el ovetense.
El contraste con el nuevo reglamento es evidente. «Ahora en la curva 12 somos unos 50 km/h más lentos porque no queremos gastar energía ahí. Queremos guardarla para las rectas. Así que, en vez de hacer la 10-12 a 260 o 280 km/h, puedes pasar a mucha menos velocidad. Incluso el chef podría conducir el coche a esa velocidad. No quieres desperdiciar energía porque la necesitas en la recta», bromeó.
Respecto de las declaraciones de Verstappen, Alonso afirmó: «Entiendo los comentarios de Max. Como piloto quieres marcar la diferencia en la curva, yendo cinco kilómetros por hora más rápido. Pero ahora estás condicionado por la cantidad de energía que tendrá el motor en la siguiente recta. Al mismo tiempo, la Fórmula 1 siempre ha sido así. Ahora es la energía; el año pasado o hace dos años, cuando él ganó todas las carreras, era la carga aerodinámica. Él podía pasar por las curvas a 280 y nosotros a 250 porque no teníamos esa carga».

«Al final del día, esto es Fórmula 1. Bajamos la visera y salimos a correr. Es automovilismo. A veces vamos al circuito de karts de alquiler aquí en Bahréin, que por cierto es increíble. Te diviertes mucho con un coche de alquiler. Seguimos amando el automovilismo y la competición. Entiendo que para los aficionados puede haber menos influencia de la habilidad pura de conducción, pero creo que después de tres o cuatro carreras tendremos una mejor idea», añadió.
Alonso reconoció que puede percibirse una menor incidencia de la habilidad pura al volante, ya que muchas decisiones dependen ahora de parámetros energéticos y simulaciones en tiempo real. Sin embargo, considera que las primeras citas del calendario permitirán identificar qué equipos interpretaron mejor la normativa y qué pilotos lograron adaptarse con mayor rapidez. «Probablemente ahora se recompense la mejor gestión de la energía», concluyó.
La nueva Fórmula 1 introduce un cambio de paradigma. El rendimiento ya no depende solo de frenar más tarde o acelerar antes, sino de comprender y gestionar un sistema técnico mucho más complejo. En Bahréin, la transición ya comenzó a ponerse a prueba. Los tests de pretemporada concluirán la próxima semana, del 18 al 20 de febrero, en el circuito de Sakhir.





