Parece mentira que en una Fórmula 1 que desalienta las prácticas para contener los costos haya tamaña variedad de pruebas previas.
Los equipos pueden realizar una demostración, en la que solo pueden girar 15 kilómetros con un auto nuevo. Es lo que ocurrió con Ferrari la semana pasada, cuando Lewis Hamilton se dio cuenta que completaba más de su cuota con la flamante SF26 y la detuvo en plena recta de Fiorano, lo que hizo creer a muchos tifossi que el coche tenía algún inesperado problema.
Sound ON! 🔊 The SF-26 comes to life! pic.twitter.com/aC1M0K58V3
— Scuderia Ferrari HP (@ScuderiaFerrari) January 23, 2026
También hay un filming day a disposición: son dos días al año en el que los equipos pueden girar con uno de sus autos no más de 200 kilómetros para tomar imágenes con propósitos de marketing. Eso fue lo que hizo Alpine la semana pasada bajo la lluvia en Silverstone, al punto que Pierre Gasly solo giró 170 de los 200 kilómetros permitidos.
Están los tests oficiales: una semana de pruebas conjuntas antes del inicio del campeonato, en las que los equipos presentan un único auto que van compartiendo los pilotos, girando un día cada uno o sustituyéndose tras la pausa del almuerzo. El kilometraje es ilimitado y es ideal recorrer la mayor cantidad de vueltas para recolectar información de cara a la temporada, de manera de establecer la debida correlación entre los datos que entregó el túnel del viento y lo que verdaderamente hace el coche en la pista.
Eso, sin contar los TPC (Tests de autos previos), que son ensayos limitados con coches de por lo menos dos o tres años anteriores, aptos para adiestrar pilotos o probarlos.
Sin contar las prácticas libres oficiales previas a cada Grand Prix, que pueden ser tres horas en un GP tradicional, a lo largo de viernes y sábado, o apenas una hora el viernes cuando en el programa hay un Sprint.
And the 2026 Shakedown is under way… 👀
Three teams waste no time in taking to the track!#F1 pic.twitter.com/nGNiHns8cs
— Formula 1 (@F1) January 26, 2026
Ahora, un nuevo invento, el Shakedown, una denominación propia del rally, que la Fórmula 1 toma para empalmar dos necesidades.
Por un lado, la de ensayar estos flamantes híbridos 50/50 mucho antes del arranque del campeonato, dada la profundidad del cambio reglamentario: Chasis, motores, cubiertas y combustible son totalmente nuevos y los equipos precisan ensamblarlos correctamente antes de empezar a buscar performance.
Por el otro, no burlar el contrato firmado con el Emirato de Bahrein, que paga un dinero importante para ser sede de los tests oficiales de pretemporada.
Esa es la razón por la cual esta semana de Barcelona recibe la denominación de Shakedown y se evita utilizar la nomenclatura de los tests. Según la definición oficial, es «una sesión cerrada para probar sus coches bajo estrés en el mundo real antes que en un simulador».
Además, también para no encrespar los ánimos en el emirato, es que este Shakedown se puede hacer a lo largo de la semana, pero nunca durante más de tres días para cada equipo. Eso lo diferencia de lo tradicional, una semana entera de ensayos.
Por lo tanto, las escuadras deciden qué días quieren sacar sus coches a pista. Esa es otra razón por la cual, en el tramo inicial del primer día de Shakedown solo salieron Red Bull, Mercedes, Racing Bulls, Alpine, Haas, Audi y Cadillac.
The journey begins for @Cadillac_F1 🌟#F1 pic.twitter.com/95ovhgfQVy
— Formula 1 (@F1) January 26, 2026
Ferrari arrancará el martes y McLaren, el miércoles. Aston Martin está rodeado por la incertidumbre y Williams anunció que no tomará parte del Shakedown por motivos que no reveló.





