El discreto rendimiento de Ferrari en Canadá no parece haber alterado la confianza de puertas adentro ni tampoco la percepción de algunos rivales. Charles Leclerc aseguró que no está preocupado por el próximo Gran Premio de Mónaco y confía en que el equipo volverá a mostrarse competitivo en un circuito que podría adaptarse mejor a las características del SF-26. En la misma línea se expresó Lando Norris, piloto de McLaren, quien considera que ciertas decisiones técnicas de Ferrari, neutralizadas en otros escenarios, pueden convertirse en una ventaja importante en las calles del Principado.
«Ferrari debe estar en pole la próxima semana. Su eficacia en curvas lentas es superior a las de cualquier otro rival», advirtió Norris. No es una opinión aislada. El principal punto fuerte del Cavallino Rampante reside precisamente en su rendimiento en curva lenta y en su capacidad de aceleración a la salida de las curvas, incluso a costa de sacrificar velocidad punta en comparación con otros equipos. Las características del SF-26 parecen encajar a la perfección con las exigencias del Principado, donde la velocidad máxima tiene una importancia mucho menor y la agilidad suele marcar la diferencia.
Ferrari llega a Mónaco con la sensación de estar ante una de sus mejores oportunidades de la temporada. El equipo italiano sabe que los circuitos más lentos del calendario, como el Principado y Singapur, son los que mejor se adaptan a las características del SF-26. Hasta que logre mejorar el rendimiento de su unidad de potencia a través del ADUO, dichos trazados aparecen como la mejor vía para compensar sus limitaciones actuales. Además, Mónaco presenta otra ventaja: la recuperación de energía no será un problema y el temido ‘superclipping’ prácticamente desaparecerá, con oportunidades para recargar energía presentes en prácticamente cada sector del trazado.





