LOS EXTRAÑOS CASOS DE GRANDES PREMIOS CON NOMBRES DE OTRO PAÍSES

No es novedosa la situación de un Gran Premio que se corre en un país con la denominación de otro, como se dará el fin de semana entre Bahrain y Malasia. Repasamos los antecedentes.

Las complicaciones que la Guerra de Oriente Medio causó, y sigue causando, en el calendario 2026 de la Fórmula 1, produjo cosas extrañas. ¿O no resulta extraño que el inminente Gran Premio de Bahrein se dispute en Malasia, en el circuito de Sepang?

Suena raro, pero tiene su explicación sobre los motivos que llevaron a elegir Malasia como reemplazo de la fecha agendada inicialmente en Bahrein. Factores determinantes resultaron la logística y el calendario para ubicarlo entre las carreras de Azerbaiyán del pasado 26 de septiembre y Singapur del próximo 11 de octubre.

La idea de hilvanar los tres Grandes Premios en otros tantos fines de semana consecutivos se vio favorecida por los 320 Km que existen entre Sepang y Singapur, un detalle clave porque facilita el rápido y directo traslado de los equipos tras correr en el callejero de Bakú. 

De todas maneras, este caso de Gran Premio de Bahrein en Malasia no es el primero en la historia del Campeonato Mundial de Fórmula 1. Conocido y reiterado es lo sucedido con el Gran Premio de San Marino, disputado entre 1981 y 2008 en el autódromo italiano  Enzo y Dino de Imola, al no tener su propio circuito  el pequeño principado. Un problema similar al que enfrentó en 1997 y 1998 el Gran Premio de Luxemburgo, y que se solucionó con su traslado al trazado alemán de Nürburgring.

Distinta fue la situación que afrontó el Gran Premio de Suiza, ubicado en el calendario 1982. La prohibición de realizar carreras en dicho país, vigente desde 1955 tras el terrible accidente en las 24 Horas de Le Mans, obligó a buscar otro escenario y en otro país. Se encontró en el cercano Dijon-Prenois francés, donde el 29 de agosto, Keijo Rosberg, sobre un Williams FW08, ganó su primera carrera mundialista en la Fórmula 1 y la única de la temporada. Resultó clave para su sorprendente coronación como campeón.

Los tiempos cambiaron y este nuevo caso de Gran Premio de Bahrein disputado en Malasia excede el ámbito de un simple trámite. Entran a jugar otros intereses. Y así, por ejemplo, Bahrein sigue teniendo el control económico, mientras que la empresa aérea Bahrein Gulf Air se mantiene como su principal patrocinador. Y hay más, porque desde Bahrein se fijan los precios de las entradas y se recolecta lo recaudado por esas ventas. Además, por un acuerdo entre ambos gobiernos, la carrera conserva el nombre del Gran Premio de Bahrein. Algo más que un detalle, ya que le sirve para no desaparecer del calendario y, básicamente, para no pagar la millonaria multa por la cancelación de la fecha. Un negocio redondo que reconoce a Azhan Shafriman Hanif, particular nombre que identifica al director ejecutivo del circuito de Bahrein. Si él lo dice…

 

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