La Federación Internacional del Automóvil (FIA), organismo rector de la Fórmula 1, anunció que los fabricantes de unidades de potencia aprobaron por unanimidad cambios en la forma de medir la compresión de los motores, que entrarán en vigor el 1º de junio. La compresión de los motores V6 de combustión, que indica cuánto puede comprimirse la mezcla de aire y combustible dentro de un cilindro, se redujo a 16:1 en la nueva generación de unidades de potencia, con el objetivo de facilitar la construcción de motores para equipos recién llegados, como Audi.
Entre los fabricantes que presionaron por esta modificación se encuentran Audi, Ferrari y Honda, que cuestionaron un método que permitía cumplir con la relación de compresión de 16:1 en condiciones de frío y estáticas, que es como la mide la FIA, pero que al elevarse la temperatura la compresión se expandía y generaba una ventaja significativa. La FIA intervino antes del inicio de la temporada en Australia, en medio de rumores sobre un supuesto truco de Mercedes, que aseguró cumplir plenamente con el reglamento.

Después de una serie de discusiones, la FIA presentó un compromiso sometido a votación electrónica entre los cinco fabricantes de unidades de potencia, incluído Red Bull‑Ford, con un plazo de 10 días para emitir su decisión. La propuesta establece que desde el 1º de junio la relación de compresión se medirá tanto en condiciones frías como en calientes. A partir de la temporada 2027, solo se evaluará en funcionamiento, es decir, a 130°C. Todos los fabricantes aprobaron la medida, que recibió la ratificación del Consejo Mundial del Deporte Motor de la FIA.
«Se invirtió un esfuerzo significativo en encontrar una solución al tema de la relación de compresión. Este parámetro, que fue uno de los objetivos fundamentales clave de estas regulaciones para atraer a nuevos participantes al deporte, está limitado en el reglamento a 16:1, medido en condiciones frías. La FIA trabajó para encontrar una solución de compromiso que determina que la relación de compresión será controlada tanto en condiciones calientes como frías desde el 1 de junio de 2026, y posteriormente solo en las condiciones de funcionamiento (130°C) desde 2027 en adelante», informó la FIA en un comunicado el sábado por la mañana.
Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, dijo que el conjunto de las bebidas energéticas, que producirá sus propias unidades de potencia por primera vez en 2026, solo buscaba claridad sobre el reglamento antes de comenzar la temporada: «Estamos pidiendo claridad. Dígannos qué se nos permite hacer, el resto importa poco. Es esencial tener una comprensión clara de lo que está permitido, luego creo que cada competidor debería ser libre de alcanzar el resultado siguiendo el camino que considere mejor. Esto se aplica no solo a la unidad de potencia, sino a todo».
La FIA también informó que continuará la evaluación de los datos recopilados durante los Tests de Pretemporada en Barcelona y Bahréin, además de los que obtendrán en los primeros Grandes Premios de la temporada, ante las preocupaciones por las estrictas tácticas de recuperación de energía que los pilotos deberán aplicar para optimizar las nuevas unidades de potencia, que son mucho más dependientes de la energía eléctrica que sus predecesoras.
«Las regulaciones introducidas para 2026 representan uno de los mayores cambios de los últimos tiempos. Todas las partes reconocen que, con la introducción de cambios reglamentarios tan significativos, hay aprendizajes colectivos que se pueden extraer de los Tests de Pretemporada y de las rondas iniciales del Campeonato 2026. Se continúan realizando evaluaciones adicionales y verificaciones técnicas sobre cuestiones de gestión de energía», concluyó el comunicado.






