El progreso de Franco Colapinto no se explica únicamente por los resultados ni por su adaptación al Alpine A526. En el automovilismo actual, las diferencias se definen en márgenes mínimos y la preparación física cumple un rol determinante. En una entrevista con ESPN, el piloto argentino subrayó que dedicó buena parte de la pretemporada a dicho aspecto, con el objetivo de comenzar el año en una condición superior desde la primera carrera.
«Creo que no hay ningún piloto que entrene al nivel que estuve entrenando últimamente. Es un poco donde hay que hacer la diferencia y donde se empiezan a marcar las mejoras», explicó Colapinto. Las palabras del pilarense reflejan la relevancia que le otorga al trabajo fuera de la pista, un factor cada vez más decisivo en un entorno de máxima exigencia y competencia constante.
Más allá de la fuerza o la resistencia, el piloto argentino puso el foco en la incidencia directa que dicha preparación tiene en su rendimiento al volante. «Cada uno pone el esfuerzo donde quiere, en mi caso fue la parte física, eso me pone contento porque me saca de la cabeza el hecho de cansarme arriba del auto. Puedo dar 150 vueltas y cuando me bajo quiero dar 60 más», afirmó Colapinto, una declaración que expone el nivel de seguridad con el que afronta la temporada en términos físicos.
El argentino respaldó su confianza con una referencia concreta al nivel de preparación dentro del paddock. «Acá más o menos sabemos cómo entrena cada uno y te aseguro que estoy en el top 3», afirmó. Con el inicio de la temporada 2026 en el Gran Premio de Australia, del 6 al 8 de marzo, Colapinto apunta a dejar atrás el 2025 y dar un paso competitivo en el nuevo Campeonato.





