LA GRILLA MÁS EXPERIMENTADA DE LA HISTORIA: CÓMO Y POR QUÉ.

Solo cinco de los 22 pilotos del 2026 superan la treintena de años y, sin embargo, entre todos suman una experiencia superior a los 155 Grands Prix en promedio. Dos razones para semejantes resultados:

Fórmula 1 asegura que la que protagonizará el venidero Mundial es la grilla más experimentada desde que el torneo arrancó en 1950. Aquí el detalle, equipo por equipo:

Cada equipo suma la cantidad de Grands Prix que disputaron sus dos pilotos. No puede llamar la atención que Aston Martin y Ferrari sean los dos equipos al tope: son los que cuentan con Fernando Alonso (425 GGPP) y Lewis Hamilton (380), los dos pilotos con más competencias en la categoría.

Tampoco tiene que impresionar el hecho de que Mercedes esté cerca del fondo: George Russell (152) hizo su primera temporada completa en 2019 y Kimi Antonelli (24) recién la hizo en 2025.

Que Cadillac aparezca tercero en la tabla se debe al volumen de experiencia de Sergio Pérez (281) y Valtteri Bottas (246), aun cuando ambos tuvieron un año sabático en 2025.

En el primer Grand Prix de la historia del Mundial, Inglaterra 1950, no era nula pero, aunque la mayoría de los pilotos eran veteranos, inclusive de preguerra, esa competencia “abría” las estadísticas. La mayoría tenía 40 años o más, pero aquella era la primera competencia oficial del Mundial.

En Australia 2026, la experiencia media de la grilla será de 155 GGPP por piloto. Un dato llamativo, teniendo en cuenta que solo 5 de los 22 pilotos superaron la treintena de años. Las razones de tamaño crecimiento son esencialmente dos:

  1. El notable incremento de la seguridad en la F-1. Hasta la década del ’80, era extraño que la campaña de cualquier piloto superara una década. El récord de Graham Hill, 176 Grands Prix corridos, duró mucho tiempo, y esa cantidad empalidece ante las cifras actuales. Hamilton inicia su 20ª temporada consecutiva; para Alonso, será la 23ª. Hoy es muy raro dejar la F-1 por un accidente y las campañas se prolongan en extremo. 

2.  El tamaño de los calendarios. Eso permite que los pilotos recojan mucha experiencia en menos tiempo que sus antecesores; un Mundial contiene hoy casi cuatro veces más carreras que en los ’50, y un 50 por ciento más que en los ’80 o ’90. En el año y medio que Franco Colapinto lleva compitiendo en F-1, ya tomó parte de 27 Grand Prix; la campaña de Juan Manuel Fangio, que se extendió entre mayo de 1950 y julio de 1958, sólo comprendió 51 Grands Prix, aunque todos de 500 kilómetros como mínimo, en comparación con los 300 actuales.

Aunque es claro que no se pueden comparar épocas en términos de talento, solo en función del impacto que cada uno creó en su era, es obvio de todas maneras que las demandas de conducción son mucho mayores en la actualidad respecto a medio siglo o más atrás. En ese sentido, la experiencia pesa mucho más en el resultado final. Esa es la razón por la cual, salvo casos muy particulares como el ocurrido un año atrás, los equipos no arriesgan demasiado en incorporar debutantes.

Como la seguridad en los coches de F-1 se incrementa en términos exponenciales, la experiencia ahora puede calcularse en décadas antes que en años. Si Max Verstappen quisiera, lo que no parece nada seguro, podría correr perfectamente hasta los 45 años, la edad que Alonso tiene hoy. Es decir, hasta el Mundial 2042…

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