En un ambiente super profesional como el del Campeonato Mundial de Fórmula 1, suele ser muy difícil que queden cosas pendientes por mucho tiempo, especialmente las referidas a su calendario. Todo es preparado con mucha antelación y se cumple.
Claro que, a veces, pasan cosas que escapan a su control. Por ejemplo, esta temporada surgió la Guerra de Medio Oriente,que directa o indirectamente involucra entre otros a Bahrein, Arabia Saudita, Qatar y Abu Dhabi, cuatro países que, en distintas fases forman parte del programa del Campeonato Mundial de Fórmula 1.
Con el conflicto bélico en uno de sus puntos más altos en el mes de enero, las primeras consecuencias para la F1 fueron las cancelaciones de los Grandes Premios de Arabia Saudita y Bahrein, programados para abril.
Semanas atrás y, ante la disminución de la tensión, se abrió la esperanza de recuperar al menos la fecha de Bahrein, insertándose entre las de Singapur (11 de octubre) y Azerbaiyán (25 de octubre). Lamentablemente, duró poco ante el recrudecimiento del conflicto, con los bombardeos de Estados Unidos sobre Irán, que encontraron respuesta con los ataques iraniés sobre bases estadounidenses en Kuwait, Bahrein y Jordania. Esta situación sentenció la suerte de la carrera de Bahrein, aunque algunos de sus responsables confían en revertirla. Parece difícil.
La reanudación de las hostilidades sumó otro problema, porque ahora las dudas comienzan a posarse sobre el futuro de las competencias en Qatar (28 de noviembre) y Abu Dhabi (6 de diciembre), que cierran la temporada. Con la idea de mantener el calendario de 22 fechas, se barajan distintas alternativas para reemplazarlas: correr dos carreras en Turquía, o una en ese país y otra en Portugal.
Además de la necesidad de efectuar trabajos en los circuitos de Estambul y Portimao, esta idea no es bien vista por los equipos, que por razones de logística no quieren cerrar el campeonato en Europa. Tampoco, y en este caso por sugerencia de Liberty Media, no desean que el punto final del campeonato se marque en Las Vegas, fecha que, en principio, y de concretarse las bajas de Qatar y Abu Dhabi, heredaría el último lugar de la temporada.
Por lo expuesto, en un gran problema está inmersa la Fórmula 1. Rápidamente debe encontrarle solución para su organización y para responder a las presiones de la cadenas televisivas, que exigen respetar un calendario mínimo de 22 fechas. Según se anunció, las decisiones definitivas saldrán de las reuniones previstas para el fin de semana (22 y 23 de agosto) del Gran Premio de Países Bajos. Es de esperar que se alcance la solución más conveniente para todos, impulsada por la mejor solución general, que sin dudas es el cese de la guerra.





