Honor, paciencia y consenso de grupo. Estas son características fundamentales en la personalidad de la sociedad japonesa y ello se traslada a la vida de las empresas. Honda es un caso clarísimo y, en la F1, sus decisiones parecen a veces desconcertantes. Por ejemplo, anunciar que dejaba la Fórmula 1 en 2021, pero continuar convirtiendo en campeón al equipo Red Bull y, al mismo tiempo, poco después, en 2023, emprender el desarrollo de nuevo grupo térmico-eléctrico para el radical cambio reglamentario que comienza esta temporada de 2026. En su reciente presentación en Tokio, la marca japonesa mostró un diseño visualmente impresionante, aunque con detalles clave del ensamblaje inferior ocultos.
Para compensar la pérdida de eficiencia y potencia al eliminarse el generador movido por los gases de escape (MGU-H), la arquitectura del RA626H debe ser radicalmente distinta:
- Desafío del empaquetado: El mayor reto para Honda y los otros equipos es «encoger» la instalación eléctrica (baterías mucho más voluminosas, órganos auxiliares). El vicepresidente de Honda Racing, Koji Watanabe, ha admitido que han corrido contra el tiempo, y están sufriendo algunos inconvenientes técnicos tratando de llegar a la homologación de la FIA en febrero.
Un combustible exclusivo
En el desarrollo, Honda y la proveedora de combustible de Aston Martin, la saudita Aramco, han colaborado en la formulación del combustible 100% sostenible, como requiere el reglamento.
Desde 2026, los motores serán «limitados por combustible» de forma mucho más estricta, bajando el flujo permitido de 100 kg/h hasta el final de 2025 por el nuevo de 70 kg/h. Esto obligó a Aramco a diseñar un combustible con una densidad energética superior para mitigar la caída de potencia del V6 de combustión ICE, que pasará de los 700/750 HP actuales a un entorno (limitado) de 470 HP.
No hay información oficial, pero muy probablemente el combustible que ha desarrollado Aramco para Aston Martin-Honda se basa en la captura de carbono o en biomasa de segunda generación. Estos «e-fuels» están diseñados para ser drop-in, lo que significa que pueden utilizarse en motores de combustión sin modificaciones masivas. Su comportamiento durante la ignición a altas presiones es lo que Honda y Aramco están refinando en el banco de pruebas para evitar la detonación prematura y maximizar la eficiencia térmica.
Honda, sin embargo, ve esto como una oportunidad de marketing para su «transformación hacia la movilidad eléctrica y sostenible», estrenando incluso un nuevo logotipo para este proyecto que simboliza este cambio tecnológico.
Mientras algunos análisis sugieren que los combustibles basados en etanol podrían tener hasta un 30% menos de energía por litro que la gasolina actual, otros expertos señalan que el carácter totalmente sintético del nuevo combustible permitiría, de hecho, alcanzar una densidad energética superior para compensar las restricciones reglamentarias.
Aramco trabaja en fórmulas químicas que permitan extraer la mayor cantidad de caballos de fuerza (HP) posibles de cada gramo de combustible quemado.
En las imágenes oficiales Honda ha intentado mantener ocultos detalles de cómo se monta el MGU-K, el enrutamiento de los sistemas y las opciones de refrigeración.
Al final, el éxito de la alianza Honda-Aston Martin depende de que los japoneses entreguen una unidad de potencia flexible para ser «moldeada» según las exigencias aerodinámicas de Newey sin sacrificar la fiabilidad ni la entrega de los 470 hp eléctricos limitados por el reglamento.





