La Fórmula 1 de 2026 representa un salto a lo desconocido para todo el paddock. Entre los aspectos que podrían modificarse de forma significativa, las largadas aparecen como uno de los puntos más sensibles. Pierre Gasly, piloto de Alpine, lo anticipa con humor. La necesidad de mantener un régimen alto antes de la salida para activar la turbina y mitigar el turbo lag, sin comprometer la energía disponible para el resto de la vuelta, podría generar escenarios mucho más impredecibles en el momento de apagar el semáforo.
El más mínimo error en el timing puede resultar ahora decisivo. Las simulaciones realizadas en Barcelona y Bahréin evidencian que el procedimiento todavía no está completamente bajo control, con puestas en marcha inestables tanto para pilotos como para equipos. Consultado este viernes en Sakhir, Gasly sonrió al abordar el tema e invitó a los aficionados a no perderse la primera largada del año, prevista para el Gran Premio de Australia el domingo 8 de marzo.
«¿Las largadas? Bueno, les aconsejo que estén frente al televisor para Australia, porque podría ser una largada memorable. ¿Por qué? ya veremos. Yo mismo no estoy muy seguro (risas). Pero sí, seguramente va a ser más complicado que antes», soltó el piloto de Alpine con una sonrisa ante los medios.

Sin embargo, la seguridad es un punto sensible. Ante la posibilidad de que algunos coches tengan dificultades para arrancar, especialmente en la parte alta o media de la parrilla, Gasly respondió con cautela: «Una vez más, creo que dentro de unas semanas o unos meses todos encontraremos cómo simplificar las cosas, pero por ahora, después de solo dos semanas de tests, se ve claramente que no será fácil en Australia».
«Aún así, forma parte de una lista mucho más larga de situaciones que podrían ser difíciles. En Australia, el desafío número uno y la prioridad número uno será simplemente la fiabilidad y la capacidad de terminar la carrera. Por simple que parezca, no es algo que hubiéramos dicho en el pasado con los Fórmula 1 anteriores. Estos coches son extremadamente complejos», cerró el francés.





