El Albert Park de Melbourne podría ser el escenario propicio para que Oscar Piastri arranque su proceso de revancha, en procura del título mundial que durante tanto tiempo pareció posible en 2025 hasta que se encontró con un desafío que no logró resolver.
Frente a su gente, el australiano puede encontrar una motivación extraordinaria para dar comienzo a su cuarto Mundial de F-1, en la búsqueda de un triunfo redentor, después del pobre papel que cumplió un año atrás, con un trompo que lo relegó y solo le permitió llegar al noveno lugar final.
Ahora es posible entender mejor lo que ocurrió: la última parte del torneo 2025 mostró un Piastri muy poco capaz de lidiar con pistas de bajo grip, en especial en las curvas lentas. Ese fue el desafío que el piloto de McLaren no pudo dejar atrás y que le costó el título mundial.
Esa tendencia no estaba al descubierto en el comienzo de 2025 pero, siendo una pista no permanente, el Albert Park tiene escaso grip; el piso húmedo aumentó de golpe las dificultades. A Piastri probablemente lo capturó allí el drama que se patentizaría más claramente en la parte final del campeonato.
Ahora vuelve el australiano al lugar del crimen, dispuesto a cobrarse venganza. Pero en sus manos tiene un coche modelo 2026, con menos downforce que el anterior a causa del nuevo reglamento. Y menos downforce para Piastri es un concepto venenoso. Es lo que necesita como el aire que respira para poder superar su zona errónea.
Estos coches nuevos se deslizan más, dada la reducción de carga aerodinámica. Son más nerviosos, menos predecibles, acaso. Piastri le sacaba ventaja a su compañero (ahora el campeón mundial) Lando Norris en curvas rápidas, pero ahora sabemos que, como la curva 12 de Bahrein, no todas las que se doblaban a fondo se toman de la misma manera. Y perdía con Norris en las curvas lentas, una tendencia que podría exacerbarse con este McLaren MCL40. Sobre todo, porque con poca downforce los autos pasan más tiempo en las curvas lentas, allí dónde se produce en teoría el déficit de Piastri.
Lo mejor del coche de Woking, según dejaron entrever los entrenamientos de Bahrein, es su ritmo. Buenos stints largos. Pero el trazado del circuito del Medio Oriente es muy distinto al del Albert Park, y también su asfalto.
Todas estas consideraciones son conjeturales. Un piloto de la capacidad del australiano ha probablemente identificado ya ese costado débil y trabajado en ello. En Bahrein fue marginalmente más veloz a una vuelta (por apenas una centésima de segundo) que Norris pero, se insiste, el nivel de grip del circuito de Sakhir es superior al del Albert Park.
«Creo que estamos progresando bien, pero no diría que somos líderes», ha dicho el australiano tras los ensayos. Es una opinión generalizada que McLaren parece estar, por ahora, detrás de Mercedes y de Ferrari.
A las nuevas destrezas que tendrá que incorporar para conducir el MCL40, en especial todo lo relacionado con la gestión eléctrica, Piastri deberá aprender esa página del manual del piloto idóneo que le falta. Solo así podrá, finalmente, conseguir el título mundial.





