DOMINGO NEGRO PARA EL EQUIPO ROSA

Alpine fue uno de los grandes perdedores de Mónaco, con un podio que no fue, unos puntos que se escaparon y unos rivales que se acercaron de manera inquietante.

No fue solamente el rostro desconsolado de Pierre Gasly lamentando el podio que debió ser y no fue, o la expresión de disgusto de Franco Colapinto por el esquivo desarrollo de la carrera, lo que coronó el amargo domingo de la escuadra Alpine en el Grand Prix de Mónaco, sino también la inesperada fortaleza de uno de sus principales rivales en el terreno del pelotón medio de la Fórmula 1. En suma, un GP para, rápidamente, pasar a pérdida.

Las polémicas sanciones por exceso de velocidad en la salida de la calle de boxes, motivadas por el retiro de unas barreras de la clasificación a la carrera, que volvía más directa la salida, acabó por complicar el panorama.

Ya la suerte de ambos pilotos se había dividido en la Q2 sabatina, con el francés superando el corte mientras el argentino no conseguía unir sector a sector la máxima confianza y languidecía, finalmente, en el 14º puesto, un pantano de tráfico del que es imposible emerger durante el Grand Prix.

El fin de semana de Gasly había sido perfecto: Q3, un puesto ganado sobre el campeón Lando Norris en la primera vuelta, otro sobre Isack Hadjar en la segunda largada, constancia y solvencia para defender y esquivar guard-rails. Si sucesivos abandonos permitían su avance, la discutible penalidad, de la que otros se libraron, acababa condenándolo. «Me rompieron el corazón quitándome uno de mis sueños más caros, el de un podio en Mónaco», se lamentó.

Tampoco lo favoreció a Colapinto la estrategia trazada: una detención en el giro 35, en una pista con poco desgaste de cubiertas y con la siempre latente amenaza del Safety-Car, pareció precipitada. Lo salvó momentáneamente del tráfico, pero a la larga resultó perjudicial: perdió tres posiciones claras. Hasta Fernando Alonso con el recalcitrante Aston Martin, terminó en los puntos «Una carrera larga y frustrante», sintetizó el argentino.

Especialmente porque los rivales directos de Alpine en esta carrera, los Racing Bulls de Liam Lawson y Arvid Lindblad, estiraron sus detenciones (vueltas 44 y 67, respectivamente), y acabaron metiéndose ambos en zona de puntos.

El retraso de Gasly, de un podio virtual al séptimo lugar final, permitió que ambos coches de la escuadra de Faenza terminaran 5º y 6º, justo delante del francés. Con Colapinto fuera de la zona de puntos, la cosecha de los Racing Bulls fue muy superior a la de los Alpine (18 a 6) y, entonces, ese quinto lugar en la tabla de Constructores del equipo que orienta Flavio Briatore, que parecía muy sólido tras el GP de Canadá, vuelve a estar en franca disputa:

«Esas penalidades nos quitaron un podio. Fueron aplicadas a al menos cuatro equipos distintos, lo que las volvían un caso indudable de revisión», explicó Briatore. «Hicimos uso de nuestro derecho de revisión. Mantenemos la quinta posición en el torneo y estamos determinados a sostener el momento positivo del equipo en Barcelona y en las carreras que vienen con más performances y nuevas piezas para el auto».

La FIA se expedirá sobre la revisión una vez que Alpine presente sus pruebas. Pero es dudoso que el resultado cambie.

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