Mohammed Ben Sulayem volvió a respaldar al nuevo equipo de la F1, Cadillac, y recordó lo complejo que fue en un principio llevarles a las escuderías la idea de incluir un nuevo equipo. El presidente de la FIA explicó que la idea nació de la necesidad de sumar un fabricante estadounidense a una categoría que ya contaba con tres Grandes Premios en ese país.
«Decir que hubo cierta fricción en aquel momento, parece quedarse corto. La idea surgió porque teníamos tres carreras en Estados Unidos, pero ningún fabricante estadounidense. Así que, cuando nació la idea, fue idea mía. Ocurrió justo en Miami, cuando vine hace unos años. Era el camino correcto a seguir, para apoyar el negocio, que no se trata solo de dinero, sino del deporte en su conjunto», contó Ben Sulayem.
«Y cuando dije eso, ¡madre mía!, sentí que había hecho algo importante. Solo quería abrir esa posibilidad, pero me dijeron que no podía hacerlo y me atacaron durante tres años y medio. ¿Lo volvería a hacer? Sí, pero nunca imaginé que sería tan terrible», agregó.
Ben Sulayem comentó sobre la gran negativa por parte de los equipos y la prensa. Según el directivo, las críticas comenzaron al momento del reparto económico que implicaba la llegada de una nueva escudería a la categoría. «Todos estaban en contra, porque al final es como un pastel y todos quieren su parte. Pero si divides el pastel en 11 en lugar de 10, significaba que los equipos recibían menos, perderdían algo», afirmó.
«Pero nunca esperé tanta agresividad hacia la FIA y luego hacia mí personalmente. Y en realidad hicieron de todo, pero el ataque, sobre todo de los medios británicos. Me acusaron de todo. Les dije: ‘Lo vemos de otra manera, pero en realidad, tener a GM en la Fórmula 1 sería mejor’. Y ahora todos aplauden, incluso los que estaban en contra», asegura el presidente.
Para Ben Sulayem, el objetivo inicial nunca fue que Cadillac ingresara para luchar por victorias desde un principio, sino para ampliar y fortalecer a la Fórmula 1 con un constructor de peso. «No esperábamos que ganaran y fueran los más rápidos de inmediato. En la F1 no funciona así. Se trataba de que entraran, y luego la responsabilidad es suya, no nuestra como FIA», declaró a Forbes.
A su vez, el emiratí dijo: «Nosotros, como Federación, teníamos nuestro papel que desempeñar, y ese era abrir la convocatoria para que un equipo se uniera. Por reglamento, podemos tener hasta 12 equipos. Pero nunca se trata de añadir un equipo, sino de añadir el adecuado que mejore el negocio».





