Franco Colapinto está viviendo bien a lo argentino el Campeonato Mundial de Fútbol. Como único representante nacional en la Máxima, y su buena relación con el fútbol (llegó a filmar una publicidad de un analgésico con Julián Alvarez), ha motivado una atracción que creció en la medida que el equipo de Scaloni avanzó en las instancias decisivas.
Cómo lo tomaron todos, no fue “sólo un partido de fútbol más” el que Argentina le ganó por 2 a 1 a Inglaterra. Y así lo vivió en la previa con su llegada al circuito de Spa, con el infaltable mate en la mano, con la camiseta argentina, con su tensión durante el partido y, finalmente, con su alegría por la victoria.
“Fue un partido lleno de emociones. Los jugadores dieron absolutamente todo y resultó impresionante verlos Estoy orgulloso y feliz de la forma que jugaron, sin rendirse nunca”, comentó Colapinto antes de señalar que “en estos partidos es donde demostrás de qué estás hecho. Hicieron un partido increíble…”
Esa felicidad de Franco lo hizo continuar con los elogios. ”Es mejor no hablar y demostrar lo que se tiene en la cancha. Eso es lo que hicieron los jugadores. Me emocioné por la forma en que siguieron adelante, luchando y sin rendirse, Esto no sólo me hizo feliz a mi, sino a toda la Argentina. Y esto es genial”, agregó.
Inglaterra ya es pasado. Ahora el futuro plantea el desafío de España, como último escollo para llegar a la cima de un nuevo título mundial. Un país ligado personal y deportivamente a Franco por ser su lugar de residencia y donde, en la Fórmula 3 Española, obtuvo su primera conquista internacional en el automovilismo.
Sin olvidar esto, pero específicamente hablando en función del partido final del domingo, Colapinto reconoce que “prefería a España como rival antes que a Francia. Los dos somos países latinos. Hablamos el mismo idioma y por eso se van a entender las malas palabras que se digan entre ellos, je. Así que será bastante divertido, je. Ojalá sea un gran partido porque es la mejor final que se podía pedir”.
Entre tantos elogios, Franco recuerda que “también en los últimos tiempos creció la rivalidad entre Argentina y España por todo lo que se habló en España sobre Messi y que se hizo más grande por la prensa y por la gente que habló del tema”.
Finalmente, Franco confiesa su actitud del domingo cuando seis horas antes de iniciarse la final mundialista entre Argentina y España, se subirá al Alpine para largar en Spa Francorchamps el Gran Premio de Bélgica de F1.





