Aston Martin sorprendió este sábado en la clasificación del Gran Premio de Bahréin 2026. Fernando Alonso y Lance Stroll avanzaron a la Q2, un resultado que tomó mayor relevancia por las dificultades que el equipo liderado por Adrian Newey arrastró durante la temporada. El rendimiento del AMR26 en Sepang tuvo dos claves: el cuidado del neumático blando durante el último sector y la gestión de la energía para llegar con suficiente batería a la recta final. Aston Martin encontró una ventana de funcionamiento que le permitió compensar parte de las limitaciones del monoplaza en otros sectores del circuito.
La telemetría de Alonso permite identificar uno de los puntos fuertes del AMR26. En comparación con Carlos Sainz, que terminó justo por detrás del asturiano, el piloto de Aston Martin consiguió recortar tiempo en las zonas de frenada y giro combinado de las curvas 11, 13, 14 y 15, además de la última curva. Son sectores especialmente exigentes para los neumáticos, que llegan a dicho tramo después de una vuelta de alta carga. El AMR26 logró conservar mejor el rendimiento del compuesto blando y permitió que Alonso llegara a las últimas curvas con mayor capacidad para atacar.
A solid day on track for our duo.#BahrainGP pic.twitter.com/iJ1JdBuDux
— Aston Martin Aramco F1 Team (@AstonMartinF1) October 3, 2026
La comparación con Gabriel Bortoleto, que marcó el corte de acceso a la Q3, también expone dicha fortaleza. Alonso ganó tiempo en las últimas zonas de la vuelta frente al piloto de Audi, una señal de que Aston Martin encontró una configuración que permitió mantener el neumático en mejores condiciones cuando más lo necesitaba. Es una de las claves del reglamento actual de la Fórmula 1: una vuelta puede parecer perdida en los primeros sectores y recuperarse después si el neumático y la batería llega en mejores condiciones a las últimas curvas.
El punto débil apareció en las rectas. Frente al Audi, la diferencia en la última recta llegó a rondar las dos décimas de segundo con el acelerador a fondo, una pérdida difícil de compensar cuando el margen para ganar tiempo mediante el pilotaje es mínimo. Sin embargo, la comparación con Williams y Red Bull ofrece otro dato: Alonso consiguió mantenerse cerca del Williams en el mismo sector y quedó relativamente próximo a Max Verstappen, autor de la pole, con una diferencia de apenas una décima en la recta final.

La explicación está en la gestión de la energía. Aston Martin tuvo que encontrar un compromiso durante la vuelta para no llegar a la última recta con la batería agotada, lo que implicó sacrificar parte del rendimiento en determinados puntos del circuito. Los equipos con mayor margen energético pudieron afrontar dichas zonas con mayor libertad. Más que un salto definitivo de rendimiento, Sepang dejó una muestra de cómo el equipo consiguió optimizar sus recursos en una clasificación en la que el comportamiento del neumático y la gestión de la energía resultaron determinantes.
El resultado fue suficiente para que Alonso y Stroll superaran la Q1 y accedieran a la Q2 en un circuito que, por las características del monoplaza, no parecía especialmente favorable. Este domingo, desde las 04:00 de Argentina, el asturiano partirá 12°, mientras que el canadiense lo hará desde el 14° puesto.
Grilla de largada del GP de Bahréin: Verstappen desde la pole, Colapinto 21°





