El que viene promete ser un emotivo fin de semana para los aficionados japoneses: el piloto de casa, Yuki Tsunoda, tras 4 temporadas en el equipo satélite, Racing Bulls, hará su debut con Red Bull junto a Verstappen.
Tsunoda jugará con fuego. Un «fuego» en el que ya se han «quemado» no menos de 7 pilotos desde 2015 al compararse con el gran campeón Verstappen. Y la temperatura de la llama este año es aún mayor porque, tras solo dos carreras, los líderes de equipo Red Bull degradaron al neozelandés Liam Lawson a Racing Bull, intercambiándolo por Tsunoda, al que habían soslayado tras los tests de Abu Dhabi a finales del año pasado y pese a la ya notable experiencia de Yuki en la F1.
Yuki probó durante 2 días el RB21 en el simulador y los resultados, según los ingenieros y Helmut Marko, el jefe de los pilotos de Red Bull, los resultados fueron alentadores.
¿Habrá podido Tsunoda domar al casi siempre encabritado RB21 en el simulador? ¿Los datos que intentan reproducir la realidad, las denominadas «físicas», del simulador de Red Bull habrán sido lo suficientemente precisos?
Lo que sobre el coche real sienta Tsunoda en algunas horas más ¿será coherente con lo que ya vio o «presintió» en el simulador de manera que lo practicado le sea útil?
Hoy jueves, a la madrugada de Argentina, Yuki repetía en Suzuka algo que ya había dicho el miércoles durante un evento promocional en Tokio, que el RB21 del “simu” no resultaba tan difícil de conducir.
Aún así, el japonés aclaraba: «El año pasado habia conducido el RB20 en Abu Dhabi y esta vez probé en el simulador y suele ocurrir que en simulador los coches con más cómodos de conducir. No se necesita (en el simulador) una confianza especial porque es algo virtual y eso hace una diferencia. Sin embargo, yo me esperaba un coche más difícil. Seguramente (en la realidad) será una situación más difícil, sí, porque el coche es muy diferente a los Racing Bulls. Tengo que tomármelo con calma, pero será una situación realmente desafiante”.
Yuki anhelaba ser piloto oficial Red Bull en la escuadra principal de los toros, aunque su carácter un tanto disperso y «vago» de antaño le jugaba en contra. Verdad es que, ya el año pasado había realizado algunas carreras muy buenas y que, desde comienzos de esta temporada, tras enterarse que Honda no lo iba a respaldar más y que Red Bull tenía la intención de deshacerse de él, se puso las pilas y comenzó a funcionar.
Cómo se comporta el RB21
El nuevo RB21 tiene una tendencia repentina a irse de atrás en los momentos de máximo apoyo en curva. Su banda de funcionamiento correcto es muy estrecha y cuando se desmanda lo hace sin preaviso con demasiada violencia. Solo un tipo tan sensible como Verstappen y aún así hasta cierto punto, puede recuperarlo. Ya el RB20 tenía esa tendencia en 2024, aunque menos acusada y el mexicano Sergio Pérez, que no pudo domarlo lo pagó con un despido. Al menos, el mexicano se llevó una jugosa indemnización y ahora espera que el nuevo equipo Cadillac, con el que ya negocia, le contrate.
También se supo que Verstappen, para mantener en pista al rebelde «monstruo» que es el RB21, tiene que realizar un proceso de frenada regresiva más largo y suave que lo habitual y dar un último golpecito de volante para inducir a la rotación. Se define como frenada regresiva el momento en que el piloto, apenas girado el volante para comenzar la curva, comienza a reducir la presión sobre el pedal del freno hasta que lo suelta del todo.
Sobre el RB21, si Max se pasa con el golpe de contra volante, como ya se ha visto por la tele en algunos momentos de China, la sobrevirancia llega como un latigazo que, en el mejor de los casos, si no se transforma en trompo, implica mayor pérdida de tiempo.
La ventaja de Tsunoda
Yuki comienza su nueva y arriesgada etapa con claras ventajas sobre el atribulado Lawson, que tuvo que aceptar, entre desilusionado y aliviado, volver a Racing Bulls para terminar de formarse.
Helmut Marko, el jefe de los pilotos de Red Bull, prefirió a Lawson sobre Tsunoda tras la prueba de Abu Dhabi a finales del año pasado, no quiere cometer el error de apurarse otra vez. «Yuki correrá hasta fin de año», aseguró.
Con espíritu «kamikaze», como acertadamente aseguró nuestro compañero Miguel Ángel Sebastián en su post del 28/3, Tsunoda comienza su misión. Cabe imaginar que le habrán dado instrucciones precisas: No pretender ganarle a Verstappen, acostumbrarse al coche y, aunque sea un poco más lento, asegurarse de lograr puntos en carrera.
Y es eso, cosechar puntos, lo que quiere Red Bull. Si Tsunoda logra una cantidad estimable, tendrá futuro en la F1. De lo contrario, tendrá que hacerse un virtual «harakiri», como diría un japonés, que combate con honor.