Andrea Kimi Antonelli consigue su quinta victoria consecutiva en el mítico circuito de Mónaco. El piloto más joven de la historia que gana en las calles más famosas del automovilismo. Kimi ha superado todas las dificultades que se han presentado al final de la carrera con mucha autoridad. Accidentes, safety car y una segunda salida después de que los comisarios sacaran una bandera roja por unos problemas en el asfalto, en la entrada de la curva de Anthony Noghes, curva en donde han sufrido sendos accidentes Lance Stroll primero y Charles Leclerc posteriormente.
Antonelli ha pilotado magistralmente distanciándose rápidamente de los Ferrari de Lewis Hamilton y del héroe del Principado, Charles Leclerc, después de los problemas técnicos que ha sufrido Max Verstappen en la largada. Problemas que han obligado al tetracampeón a abandonar, malogrando la posibilidad de discutirle la victoria al joven italiano.
Junto a Leclerc, el otro gran perjudicado ha sido el compañero de equipo de Kimi, George Russell está sufriendo la superioridad de su compañero y en estos momentos, desde el punto de vista psicológico, Russell es un piloto destruido. Además, en la carrera, ha sido sancionado con un drive through que lo ha alejado de los puntos. El británico, después de la primera victoria en Australia, se las prometía muy felices, pero, en sólo cinco carreras, el escenario ha cambiado radicalmente. Es cierto que el Mercedes es un auto muy superior al resto, pero esto no puede esconder la explosión de Antonelli, ni enmascarar su calidad. El pilotaje en las calles de Mónaco, tanto en la calificación como en carrera ha sido magistral.
La carrera se ha visto salpicada por numerosos golpes de teatro, desde el problema de Verstappen, el abandono de Lando Norris, segundo consecutivo, los accidentes de Stroll y Leclerc, la bandera roja, el problema con el asfalto, la nueva salida y sobre todo la cantidad impresionante de sanciones que los comisarios han aplicado a los infractores. La infracción más sancionada ha sido el exceso de velocidad en el pitlane. Parece ser que había dos líneas blancas a la entrada del pit y los pilotos sancionados han confundido una línea con la otra. No hay que culpar del error sólo a los pilotos, también los equipos son responsables. Un equipo consultado por “Campeones” nos ha confirmado que habían avisado a sus pilotos de esta doble línea blanca.
Ferrari sale de Mónaco con un sabor agridulce. La marca italiana tenía marcado el fin de semana de Mónaco en rojo. El buen comportamiento del auto en las curvas lentas y el hecho de que aquí la potencia del motor no era relevante, daba el papel de favorito al equipo italiano. Después de un viernes esperanzador, la aparición estelar de Antonelli en calificación, donde los Ferrari sólo pudieron ser tercero (Hamilton) y cuarto (Leclerc), en carrera, quedó la consolación del segundo lugar de Hamilton que nunca inquietó a Kimi. Leclerc, con un problema endémico en los frenos desde la carrera de Canadá, decía adiós a un podio seguro por el accidente en Anthony Noghe.
Isack Hadjar completaba el podio después de las sanciones de Gasly y Russell, dando una pequeña satisfacción a Red Bull. Magnífica actuación de ambos Racing Bull. 50 minutos antes de la salida, una fuga de gasolina en un tanque y el problema en la caja de cambios del otro monoplaza puso el corazón en un vilo a los hombres del equipo italiano. El fantástico trabajo realizado por los mecánicos logró que los dos autos estuvieran en la línea de largada. Tal como nos confesaba un ingeniero del equipo, para ellos, este resultado era como una victoria.
Una carrera sin mucha historia para Franco Colapinto. En Mónaco, la calificación es fundamental y largar atrás significa muy pocas posibilidades de progresar debido a las dificultades de sobrepasar. En la segunda salida, y después de un toque con un Carlos Sainz, que ya había sido embestido anteriormente por Nico Hulkenberg en Loewe, enviaba al pilarense al fondo de la clasificación.
Ahora la Fórmula 1 se dirige a Barcelona. En el circuito catalán, los Mercedes serán de nuevo favoritos. La nueva normativa, que se ponía en marcha el primero de junio, respecto al control en caliente de la relación de compresión, al menos en Mónaco, no ha parecido tener ningún efecto negativo en el motor alemán.







