Sergio Pérez vuelve a la Fórmula 1 con Cadillac y realizó el shakedown en Barcelona. El mexicano cerró una jornada productiva y remarcó el progreso que logró junto al equipo, que tendrá su debut en la categoría en el Gran Premio de Australia.
«Obviamente tuvimos mucho rodaje, mucha información», afirmó Pérez luego de lo que él calificó como una «buena sesión». El ex piloto de Red Bull debe acostumbrarse a trabajar con un coche y un equipo completamente nuevo, pero se encuentra agradecido con todo el equipo por el trabajo que están realizando.
Pérez aseguró que el coche tiene algunos inconvenientes y, lejos de preocuparse, lo ve como una buena señal para que el equipo pueda progresar de cara al comienzo de la temporada. «Seguimos luchando contra algunos problemas por ahí, lo cual es genial, creo que de eso se trataba hoy. Creo que estamos mejorando prácticamente en cada salida», explicó.
Sobre la posibilidad de encontrarse con sorpresas inesperadas, declaró: «Más que sorpresas, problemas. Problemas por todos lados con la unidad de potencia, con el coche, con algunos temas de electrónica. Creo que es genial que estas cosas estén pasando aquí y tenemos mucho trabajo por delante, obviamente, siendo un equipo nuevo todavía más. Así que, sí, son tiempos emocionantes».





