Los momentos de pasión y emoción que genera el fútbol son increíbles y suelen relegar rivalidades. Y, aunque sea por esos momentos en que rueda la pelota sobre la cancha, quienes han estado distanciados o enfrentados por distintos motivos se unen en el festejo de un gol o un triunfo del club favorito.
Conocida en el ambiente de la Fórmula 1 es la tensa relación que, desde sus comienzos en el karting, han mantenido los franceses Esteban Ocon y Pierre Gasly, en una rivalidad que, como compatriotas y compañeros, alcanzó uno de sus puntos máximos cuando en 2024 coincidieron en el equipo Alpine.
Por lo visto, la relación ha mejorado, porque se los vio juntos en el Estadio Parque de los Príncipes de París, entre los miles de espectadores asistentes al partido que, por los cuartos de final de la UEFA Champions League, enfrentó al París Saint Germain, el conocido PSG, con el inglés Liverpool. La hinchada francesa que mandó la F1 la completó Isack Hadjar, el tercer piloto galo del actual plantel de la Máxima, pero se ubicó unos asientos más al costado y pasó más desapercibido.
Por supuesto, como buenos franceses, Ocon y Gasly alentaron al equipo local. Lo hicieron con tranquilidad hasta que Desíreé Doué marcó el gol que abrió el camino para el 2-0 final que tuvo el partido. Fue entonces cuando Esteban y Pierre saltaron de sus asientos y, con selfies incluidas, celebraron como si fuesen amigos.
Son los «milagros» que provoca el fútbol y a los que no pueden escapar ni los pilotos de Fórmula 1. Formaron parte de un día de distensión y diversión de ambos en esta larga pausa que tiene el Mundial hasta principios de mayo en Miami. Allí volverán a mirarse como rivales.





