NORRIS PAGA UN MILLÓN DE EUROS POR SU LICENCIA; COLAPINTO, MUCHO MENOS

Por no haber sumado puntos el año pasado, el argentino abona con 11.842 euros una de las renovaciones más «baratas», mientras que como campeón, el inglés paga la más cara.

Todo hecho negativo suele contener algún matiz positivo si se profundiza el análisis de todas sus consecuencias. Por supuesto que no fue nada agradable para Franco Colapinto ser el único piloto que no sumó puntos en el pasado Campeonato Mundial de Fórmula 1, entre los 20 que lo terminaron en Abu Dhabi. Tampoco lo hizo Jack Doohan, su antecesor en Alpine, pero sólo corrió las primeras 6 fechas, contra las 18 que posteriormente sumó el argentino y que finalmente le permitieron quedarse con ese lugar.

Como decíamos, siempre se puede rescatar algo positivo en todo hecho negativo y, en este caso, haber quedado huérfano de puntos, tiene para Colapinto su beneficio a la hora de renovar su superlicencia habilitante para correr en Fórmula 1. Un trámite indispensable que tiene distintos costos de acuerdo a la cantidad de puntos obtenidos en el campeonato anterior.

A la hora de transferir o pasar por ventanilla, Colapinto debe abonar 11.842 euros, la cifra mínima y que sirve de base para los otros cálculos. Es el mismo monto que también tienen que pagar Valtteri Bottas, Sergio Pérez y Arvid Lindblad, quienes tampoco sumaron puntos en 2025, pero  por diferentes motivos a Franco. Los actuales pilotos de Cadillac, porque no corrieron. Lindblad, por ser debutante.Consecuente con su ubicación en la tabla, en el otro extremo de los pagos está Lando Norris. Ser campeón le cuesta al inglés más de 1.000.000 de euros a la hora de renovar la licencia FIA. 

Exactamente 1.023.658 euros, un monto que surge de multiplicar los 423 puntos logrados en el campeonato por el canon común de 2.392 euros y sumarlo al básico de 1.842 También supera el  «palo» de euros la renovación de Max Verstappen, con un total de 1.018.874 euros. Por lo menos tuvo un respiro tras haber pagado más que nadie en los cuatro últimos años por sus otros tantos títulos.

Como ocurrió en varios Grandes Premios, Oscar Piastri completa el podio en este particular rubro, aunque por debajo del millón de euros. Su licencia le cuesta 992.567.

Estas cifras, que pueden parecer exageradas para la mirada común del aficionado, no lo son tanto en un ambiente con millones en juego. Incluso, en muchos casos, por contrato, el pago de las superlicencias no lo hacen directamente los pilotos. Lo realizan los equipos, que de esta manera gozan de una exención para los límites presupuestarios.

Considerado por muchos como «un impuesto al éxito», los fondos recaudados en este rubro, en las distintas categorías, tiene como destino optimizar las medidas de seguridad de los pilotos y el desarrollo de las categorías promocionales. Todo bien en la medida, que no haya un despiste de fondos…

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