Han cambiado mucho las cosas en la Fórmula 1 con el nuevo reglamento. Así, entre tantas cosas, está pasando casi inadvertido Lando Norris, que no es otro que el campeón mundial vigente. Está quinto en el campeonato, con 25 puntos, pero bastante lejos, a 46, casi dos carreras, del líder Kimi Antonelli. Por eso, y pese a que falta mucho, pocos lo tienen en cuenta para revalidar su título.
Esta situación ha enrolado al inglés en el grupo de pilotos que se manifestaron abiertamente en contra de las nuevas reglas que rigen la categoría. Ni siquiera el quinto puesto logrado en Japón, tras un intenso duelo de su McLaren con la Ferrari de Lewis Hamilton.
«Sinceramente, en algunos momentos de la carrera ni siquiera quería pasarlo a Lewis. Si lo hacía, mi batería se agotaba y yo no quería que se agotase, pero no podía controlarla», revela Norris, quien no deja ahí el tema.
«Esto no es competir, es un yo-yo. Aunque Hamilton diga que no lo es, es un yo-yo porque siento que el piloto no tiene el control que debería tener sobre el rendimiento del auto», agrega en la comparación con el antiguo juego compuesto por dos discos unidos por un eje central, con una cuerda enrollada, diseñada para subir y bajar mediante giros y sacudidas de las manos. Enseguida explica que «cuando estás a merced de lo que te da la unidad de potencia, el piloto debería tener al menos el control, y no lo tenemos».
Esta situación que Norris ve con desagrado se produce principalmente durante el adelantamiento, y se activa cuando el piloto se encuentra a menos de un segundo del coche que lo precede. La gestión de la energía es determinante para esta maniobra, que en Suzuka se produjo cuando Norris adelantó a Hamilton en la última chicane, pero fue superado en la recta principal debido a la limitación de la batería.
«Tuve que levantar el pie del acelerador, porque de lo contrario lo chocaba a Lewis, y luego no puedo volver a acelerar. Si aceleraba, se activaba la batería, y no quiero que se active porque debería haberse cortado. Pero cómo levantas el pie y tienes que volver a acelerar, se vuelve a activar», recuerda Lando sobre el incómodo momento vivido.
Norris se muestra pesimista sobre un cambio en esta situación. «No hay nada que pueda hacer al respecto. Simplemente no hay suficiente control para un piloto, y por eso estás demasiado a merced de otras cosas. Por eso esta Fórmula 1 no es como debería ser».
Palabra del campeón, aunque esa condición no se está notando en esta temporada.





