Finalizados los primeros test de los nuevos monoplazas en Barcelona, vuelve a la palestra la polémica sobre el control de la relación de compresión. En declaraciones del responsable técnico de la FIA, Nikolas Tombazis, el órgano legislador no quiere empezar el campeonato con la espada de Damocles de posibles protestas formales por los fabricantes rivales del coloso alemán. El objetivo sigue siendo controlar la relación de compresión en caliente, de manera que se cumpla la relación 16:1 como prevé el reglamento.
Para la semana que está a punto de empezar hay previstas varias reuniones, con el punto de mira de encontrar una solución al problema. Aunque en su momento la FIA dio luz verde a la solución de Mercedes, los fabricantes rivales: Ferrari, Audi y Honda, siguen amenazando con protestas formales a la finalización del Gran Premio de Australia.
Esta reunión se celebrará mañana lunes. Para el jueves está convocada una nueva reunión, en este caso, programada por la (PUAC) Power Unit Advisory Committee de la F1, en la que se decidirá los posibles pasos a dar. La FIA no tiene previsto, por el momento, un cambio de reglamento, pero sí quiere, a toda costa, llegar a un acuerdo para evitar un inicio de campeonato en el que el protagonismo esté en los despachos y no en la pista.
Motor de combustión: ¿habrá un cambio de reglamento en pleno 2026?
El punto está en pactar un método de control que permita medir la relación de compresión en caliente. Parece ser que, por el momento, las posibles soluciones no son del agrado de todos los fabricantes. Como ya sabemos, Ferrari, Audi y Honda forman un frente común, manteniéndose Red Bull a la expectativa en un tono de neutralidad. Red Bull conoce el “truco” de Mercedes, pero parece ser que no ha tenido éxito al implementarlo. Además, la marca de bebidas energéticas tampoco quiere implicarse en temas conflictivos después del terremoto que se creó a inicios del año pasado.
Mercedes no cederá fácilmente sabiendo que tiene un as en la manga. El resto de constructores seguirán presionando para que se cumpla el reglamento a rajatabla.
De momento, en los test de Barcelona, Mercedes ha sido el equipo que más kilómetros ha recorrido equivalente a 500 vueltas, mientras que Ferrari ha sido el segundo equipo con más kilometraje a apenas unas 40 vueltas por detrás de los alemanes. A pesar del temor a problemas de fiabilidad, de aquí el test a puerta cerrada, todos los autos han podido rodar con asiduidad, sin lamentar apenas problemas. Hay que decir que, de todos modos, y hablando con un ingeniero integrante de un equipo, que los monoplazas no estaban en modo “full”. No estaban exprimiendo todo el potencial del motor. Es por ello que tendremos que esperar los próximos test en Bahréin para tener una visión más real de la fiabilidad y potencial de estas nuevas unidades de potencia. Mientras tanto, la polémica no se apaga. Será muy interesante ver con qué conclusiones finalizan las reuniones de la próxima semana.





