Todo gran cambio provoca nuevas esperanzas y también nuevas preocupaciones. La Fórmula 1 cambia este año radicalmente la estructura de sus autos y esto ha abierto una serie de opiniones sobre cómo será el comportamiento de los coches con las distintas modificaciones técnicas.
Por su lado, Lewis Hamilton anticipa que «los autos de la nueva generación serán más divertidos de manejar». En la vereda contraria está Fernando Alonso, quien estima que, por el tema de las energías, «todo será más complicado, y habrá que estar más atento y preparado que nunca».
En cambio, hay coincidencia de opiniones sobre las sensaciones sobre el físico de los pilotos, especialmente en las aceleraciones.
«El mayor impacto que sentí cuando maneje el nuevo McLaren por primera vez fue la Fuerza G. El auto se siente con más potencia, pero cuando no tenés adherencias limitada y vas en tercera, cuarta o quinta marcha, si usas toda la batería podes llegar a los 380 Km/h. Podría andar mucho más,pero las baterías se agotarían», cuenta el campeón mundial antes de entregar un importante dato y revelar que la sensación física lo tomó por sorpresa, y precisar que «para el cuello, lo importante no es el paso por curva, que por ahora es bastante lento, sino la aceleración. El primer día, las G hacia adelante fueron una sorpresa. Sentí un gran avance en aceleración y mucha fuerza en el cuerpo».

Siempre listo a la hora de opinar, Esteban Ocon entregó una interesante visión del tema. «Lo que más me sorprendió fue lo rápido que aumenta la velocidad en la recta. Nunca pensé que podría alcanzar los 350 km/h tan rápido. Es algo que nunca había sentido en la Fórmula 1 ni en ningún otro coche», estimó el francés antes de recordar de su experiencia con el Haas en el shakedown de Montmeló el desarrollo de en una vuelta con un despliegue desigual de energía que produjo resultados sorprendentes.
«Tuvimos un despliegue completo en la recta y llegué a unos 355 Km/h antes de la primera curva. La frenada fue completamente diferente. La forma en que aumenta la velocidad es una locura, realmente una locura. Es probablemente el coche de F1 con la aceleración más rápida de todos los tiempos y con la mayor potencia instantánea», comentó.
Kimi Antonelli tomó el testimonio de sus colegas para aportar lo suyo. «Tuve las mismas sensaciones que Landy Esteban, pero obviamente esas situaciones no duran toda la recta», dijo el joven piloto italiano, quien igual aclaró que «de todas maneras el auto es muy agradable para manejar».
Ahora habrá que ver lo que opinan tras las pruebas de Bahrein y, fundamentalmente, a partir del comienzo del campeonato en Australia. Ahí se terminarán las palabras y comenzarán a mandar los hechos en la pista.





