La escasez de sobrepasos es una preocupación que no conoce límites geográficos, ni de niveles de categorías en el automovilismo mundial. Lo sufre tanto la sofisticada Fórmula 1 como distintas categorías nacionales, como puede verse en Argentina. Es el precio de los adelantos tecnológicos que han mejorado notablemente los autos.
Esto no quita que constantemente se busquen soluciones para un mal que conspira contra el atractivo de las carreras y el interés de los aficionados. Para este año, la Fórmula 1 lo ha intentado con el nuevo reglamento que modificó las características de los coches, especialmente en la parte aerodinámica.
Con apenas la experiencia de las cinco jornadas de shakedown en la pista catalana de Montmeló, no se han reportado hasta ahora buenas noticias sobre el cumplimiento de ese objetivo. No hubo muchas opiniones y las pocas que se conocieron hablaron de la mayor complejidad para concretar los sobrepasos.
Del lado de Haas, un equipo que necesita de las superaciones para avanzar desde puestos intermedios o rezagados que suelen ocupar en las clasificaciones, provinieron las opiniones más firmes sobre el tema. «Adelantar otro auto puede resultar este año más complicado que en el pasado, incluso con el nuevo sistema que sustituye al DRS y que tiene un aumento de potencia cuando se llega a un segundo del rival que nos precede», señala el experimentado de Esteban Ocon, quien a continuación detalla que «el auto pierde bastante carga delantera, quizás más que antes, y esto complica los sobrepasos».
Coincide su joven compañero Oliver Bearman. «Noté un cambio importante en el equilibrio del auto. Se pierde bastante carga delantera circulando en el aire sucio y esto provoca una pérdida de equilibrio», cuenta el inglés, quien como cierre de su análisis marca la dificultad que todo esto supone para los adelantamientos.
Más allá de estas primeras consideraciones, tanto Ocon como Bearman no avanzan en opiniones definitivas sobre el tema de los adelantamientos. «Esto es lo que hemos sentido en las primeras pruebas, pero no queremos sacar conclusiones apresuradas sobre cómo funcionarán los autos con el nuevo reglamento, porque obviamente todavía hay que ajustarlo y optimizarlo. Simplemente es nuestra primera impresión. Espero que todo mejore, pero por lo visto hasta ahora, superar a otro auto en condiciones normales será más complicado que el año pasado», adelantan en una coincidencia que no es para entusiasmarse.





