LECLERC-HAMILTON, ¿UN DUELO INCONTROLABLE PARA FERRARI?

La recuperación del nivel competitivo de Ferrari renovó las ilusiones de sus pilotos en la lucha por el campeonato, pero también incrementó la competitividad entre ambos. Una situación que no se presenta sencilla de controlar para el equipo italiano.

Siempre ha sido un incómodo dilema para los directores de equipo elegir entre tener dos pilotos de punta o un declarado número uno. La primera alternativa es la más elegida, aunque con el permanente temor de la aparición, más tarde o más temprano, de las asperezas competitivas. Casos recordados son, entre otros los de Senna-Prost, Mansell-Piquet, Hamilton-Alonso y Hamilton-Rosberg.

Más atrás en el tiempo, Ferrari ha tenido los suyos. Famoso y trágico fue, en la temporada 1982, el protagonizado por Gilles Villenueve y Didier Pironi. Posteriormente, las presencias de Michael Schumacher y Fernando Alonso con sus absolutas prioridades alejaron esas situaciones de luchas internas, atractivas para los espectáculos, pero no tanto para los equipos.

Esos temores de renovaciones de luchas internas asoman tibiamente en esta temporada 2026, junto con la recuperación del nivel competitivo de los autos del equipo de Maranello, que como nunca en los últimos años lo han colocado con posibilidades de pelear el título. Para eso dispone de dos pilotos top, como Charles Leclers y Lewis Hamilton.

Ambos compañeros han mantenido, el año pasado una buena relación en su primera temporada de convivencia, mientras los autos rojos estaban lejos de ambiciones de campeonato. Ahora que el panorama es más alentador para la escuadra italiana, las cosas tienden a cambiar. Y es lógico que cada uno busque el título con una motivación especial. Para Leclerc, es la siempre ansiada primera corona. Para Lewis, llegar al octavo título y dejar de compartir ese, con Michael Schumacher, el récord de piloto con más títulos de F1 de todos los tiempos.El reciente Gran Premio de Japón mostró esa renacida competitividad entre los pilotos de Ferrari. Se vió  no sólo en la disputa de las posiciones, como había ocurrido en Australia y China, sino con el roce producido en la Curva 1. ”Nuestros autos se tocaron en la chicana y en un primer momento creí que había pinchado una goma”, reconoció y comentó Charles. El tema de posibles nuevos toques entre ambos no es el único que preocupa en Ferrari. «Si los dos coches se estorban mutuamente y como consecuencia pierden batería, el equipo cede posiciones. Es entonces cuando la dirección del equipo debe intervenir», alertó el ex piloto Timo Glock, quien ve probable algún nuevo toque con mayores consecuencias que la de Suzuka .

Por el momento, la postura del director deportivo Frederic Vasseur es, como se dice habitualmente, “darle libertad mientras no se choquen”. Fácil es decirlo y no tanto cumplirlo, ante dos pilotos sumamente competitivos y ambiciosos, especialmente Hamilton.

Precisamente, por el lado del inglés puede estar el obstáculo para alguna decisión terminante. «Aunque Fred Vasseur quiera decir algo no podrá hacerlo por el contrato de libertad de acción que tiene Lewis. Por eso Ferrari no tiene ninguna posibilidad de controlarlo. Hamilton decidirá por sí mismo», señala el siempre picante Ralf Schumacher.

Vale recordar que Leclerc se ha mostrado más veloz en clasificaciones y eficiente en carreras, pero con diferencias menores al año pasado. La recuperación de Hamilton se ha reflejado en su podio en China, el primero después de más de un año. Leclerc subió a dos, en Australia y Japón. En las posiciones del campeonato, las diferencias no son tantas. Leclerc marcha tercero con 49 puntos y Lewis está cuarto con 41. Ambos, detrás de Kimi Antonelli (72 puntos) y George Russell (63), los pilotos de Mercedes Benz, actuales dominadores del campeonato.

Por ahora, suena prematuro hablar de luchas internas entre Leclerc y Hamilton. Pero, a no descartarla. Ferrari es el principal rival de los Mercedes Benz (también campo propicio para duelos internos). Leclerc mantiene su gran nivel y Hamilton luce recuperado. Todo bien, pero en el caso del equipo de Maranello, que busca un título de pilotos después de 19 años, ¿habrá alguien que pueda controlar la situación para que no desborde y tenga un decepcionante final?

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