Fruto de una época a puro vértigo, por estos años los chicos crecen muy rápido, tal vez demasiado, y por lo general maduran muy jóvenes. Qué decir si esos chicos llegan a la Fórmula 1 con menos de 20 años, y en su primera temporada, integran un equipo de punta, como con 18 años ocurrió la temporada pasada con Kimi Antonelli en Mercedes Benz.
No fue una temporada fácil la del debut para Antonelli. Tampoco catastrófica, ya que terminó séptimo en el campeonato. Alternó carreras destacadas, como sus tres podios en Canadá, Brasil y Las Vegas, con una serie de abandonos que, por un momento, movieron cuestionamientos sobre lo apresurado de su proyección. Su jefe Toto Wolff, no sin algún reto, lo respaldó. Kimi tomó la experiencia y buscó capitalizarla, al tiempo de fortalecer su personalidad con la ayuda de un psicólogo.
«Repasamos y entendimos qué salió bien y qué salió mal en 2025, y eso nos ayudó a establecer algunas metas para este año. El enfoque para la nueva temporada ha estado en controlar los niveles de energía y evitar la fatiga innecesaria, incluyendo más tiempo estructurado en casa y un mayor énfasis en la aptitud cardiovascular antes de carreras más intensas», explica el italiano.
Kimi no se quedó en los consejos del profesional y, con 19 años cumplidos, y como parte de la acción programada, hizo otro cambio importante en su vida. A su regreso de Estados Unidos, donde en Florida realizó su preparación física en la Academia IMG de Mercedes Benz y tras llevar la antorcha de los Juegos Olímpicos de Invierno, dejó la casa paterna para irse a vivir solo en San Marino.
“Era hora de ser el hombre de la casa y vivir solo, Antes estaba en la casa de mis padres y no movía un dedo. Ahora tengo que organizarme: limpiar, lavar la ropa, mantener todo ordenado. A veces se hace cansador, pero me gusta», dice Kimi, antes de reconocer que «es agradable tener un espacio propio al que regresar después de semanas agotadoras fuera de casa», y aclarar que «a pesar de la mudanza mantengo una estrecha relación con mi familia, e incluso mi madre aún me ofrece ayuda». Elisabetta Antonelli, madre al fin, sigue viendo a Kimi como su nene pese a que ya corre en la Fórmula 1.
Todos estos cambios han repotenciado la confianza Antonelli, para encarar su segunda temporada en el Campeonato Mundial de Fórmula 1, y esto se nota en sus expectativas.
«El objetivo siempre es el mismo: ser el mejor, andar rápido y ganar,e incluso luchar por el campeonato mundial. Sé que no será fácil con un compañero de equipo tan fuerte como Russell, pero el nuevo reglamento es una gran oportunidad. He reflexionado sobre lo que no funcionó el año pasado y me siento más fuerte», destaca, y enseguida aporta un dato importante que refleja el alto grado de su confianza. «En mi primer año, al principio me sentía impresionado de compartir la pista con campeones del nivel de Hamilton y Verstappen, pero ahora lo siento como normal y me he acostumbrado. Les sigo teniendo un gran respeto y admiración, pero ahora el objetivo es ganarles a todos…»
Vaya confianza la del joven Antonelli. Para confirmar avisa lo siguiente: «El Kimi 2026 llega más preparado que nunca». Rivales, ya lo saben.





