No todas son críticas para la nueva reglamentación que rige desde este año a la Fórmula 1. Hay quienes, empujados por sus intereses, han hecho una encendida defensa frente a las duras críticas lanzada por varios campeones. Es el caso de Audi, la empresa alemana que ingresó este año a la categoría.
No sorprende esta manifestación positiva de la marca germana. Sabido es que los importantes cambios efectuados en los motores, con la introducción de la energía eléctrica para compartir el funcionamiento de las unidades de potencia con el conocido sistema híbrido, fue uno de los condicionantes que puso Audi para incorporarse a la Fórmula 1. «Hay que valorar este nuevo reglamento y ver su parte positiva que es que Audi está en la Fórmula 1, y también ha llegado Cadillac», remarcó Jonathan Wheatley, director deportivo de Audi, ampliando la referencia a Cadillac, la otra escudería debutante en el Campeonato Mundial.
De ambas, Audi fue la que se llevó un mejor recuerdo de Australia, con el noveno puesto del brasileño Gabriel Bortoleto, que le permitió a la marca alemana obtener sus primeros 2 puntos en el Mundial. Una satisfacción que compensa la frustración de Nico Hulkenberg, el otro piloto del equipo, impedido de largar por una falla técnica.
«Vimos una carrera con varios e interesantes adelantamientos y los autos rindieron en un gran nivel», señaló Wheatley, quien también tuvo opinión para la cuestionada gestión energética, al considerar que «pese a lo que dijeron varios pilotos estuvo excelente. Me pareció genial…»
Este entusiasmo por los primeros buenos resultados también alcanzó a Bortoleto y lo llevó a ir por más a la hora de mirar el futuro de la marca en la Fórmula 1.
«Audi es consciente de las actuales deficiencias y de lo que hay que hacer para eliminarlas. Por eso no tengo ninguna duda que en el futuro podrá alcanzar a los rivales que han usado los motores híbridos desde su introducción. No sé si será este año, el que viene o más adelante, pero tengo plena confianza en que Audi llegará a ser uno de los principales fabricantes de motores», pronosticó Gabriel.
Está claro que como buen brasileño también su confianza nao tem fim.





