La guerra y la Fórmula 1: Sensaciones

Cuando todos pensábamos que los argumentos de debate durante el fin de semana en Melbourne serían los pilotos, los motores y la nueva aerodinámica, el conflicto bélico en Oriente Medio ha dejado en segundo plano el inicio del Campeonato 2026.

Los test Pirelli que se tenían que realizar en Bahréin, cancelados. Vuelos, cancelados. Personal bloqueado en distintas escalas. Personal que ha regresado a casa. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) está monitorizando la situación.

Ayer, mientras los equipos y personal adscrito a la Fórmula 1 se preparaban para la carrera inaugural del Campeonato 2026, en el Medio Oriente estallaba un conflicto latente desde hace tiempo. En estos momentos Oriente Medio arde.

Los misiles y drones vuelan por el cielo de la región de un lado a otro del Golfo Pérsico. Espacios aéreos cerrados, rutas desviadas. La Fórmula 1, uno de los deportes más globalizados del planeta, se encuentra bloqueada a la espera de la evolución de los acontecimientos, aunque la FIA ya ha comunicado que el Gran Premio de Australia se realizará.

El problema no se cierne solamente sobre la Fórmula 1. Tanto la Fórmula 2 como la Fórmula 3, cuya carrera inaugural también es en Melbourne, sufren las mismas consecuencias, con pilotos y autos bloqueados en aeropuertos.

Pero esta no es la misma situación cuando se canceló la carrera como consecuencia de la epidemia de COVID. En esta ocasión no es un virus, protestas por derechos humanos, etc… esto es más brutal, es la guerra y como todas las guerras con una duración y final incierto. La Fórmula 1 no puede hacer ver que es ajena a esta confrontación.

El espacio aéreo está cerrado durante 72 horas, aunque la impresión es que se prolongará. No se presiente un alto el fuego inminente. Y mientras los que han podido llegar al circuito se están preparando para afrontar el fin de semana, otros muchos están analizando rutas alternativas, lo que supone muchas más horas de vuelo y costes de viajes elevados. Como ejemplo, los colegas de DZAN España, viajan a Melbourne vía Dallas (EEUU), eso supone 44 horas de vuelo, casi dos días para llegar al continente australiano.

En el caso del corresponsal de “Campeones” para esta carrera, me encuentro en Barcelona a la espera de que la compañía aérea reconfirme la cancelación del vuelo, puesto que la escala era en Abu Dhabi. Las posibilidades de viajar en este momento son mínimas. También el embajador de Aston Martin, el expiloto español Pedro de la Rosa, ha tenido que renunciar a la cita australiana, así como varios periodistas. Veremos, finalmente, en qué condiciones se desarrollará el fin de semana australiano, si algunos podrán evitar las columnas de humo provocadas por las explosiones y llegar a Melbourne. Pero, principalmente, esperemos un rápido final de la contienda en beneficio de la paz y las vidas humanas e indirectamente de la Fórmula 1.

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