La FIA busca tranquilizar a los pilotos luego de que se conocieran las primeras críticas que estos tenían hacia el nuevo reglamento. Según el director de monoplazas del organismo, Nikolas Tombazis, el reglamento funciona, aunque existe la posibilidad de escuchar y analizar las inquietudes que surjan una vez culminados los test de pretemporada.
«Los coches son nuevos. En el periodo del verano pasado y del otoño pasado, mucha gente estaba conduciendo en los simuladores y expresando enormes preocupaciones. Creo que los comentarios en Barcelona y en Bahréin son ciertamente mucho mejores que lo que la gente decía basándose en el simulador. Pero todavía hay algunos comentarios, como lo que dijo Max».
El dirigente griego admitió que el proceso de adaptación todavía está en marcha y que el organismo puede intervenir si la situación lo requiere. «Somos plenamente conscientes de que puede que necesitemos hacer ajustes. Esa fue una discusión sobre la que fuimos abiertos con los equipos y los fabricantes de unidades de potencia durante mucho, mucho tiempo. Y con los pilotos, en efecto. Así que creo que hay algunas maneras en que podemos actuar como deporte para hacer ajustes en las reglas», declaró.
Sin embargo, dejó en claro que cualquier cambio no implicaría necesariamente una transformación radical de los sistemas actuales. «No habría necesidad de ningún cambio en su sistema. Sería más bien cómo se gestiona el sistema. Claramente, si se acude a un ingeniero de unidades de potencia, diría: ‘Bueno, eso cambia un poco el ciclo de trabajo. Y si lo hubiera sabido, tal vez habría hecho esto ligeramente diferente’ o lo que sea», explicó.
Una de las mayores preocupaciones es en torno al equilibrio entre el motor de combustión interna y la energía eléctrica. Los distintos niveles eléctricos pueden intervenir en el rendimiento y eso es una de las preocupaciones de los pilotos y equipos. Aun así, Tombazis mantiene una postura seria: «Creemos que no estamos en un mal lugar donde estamos ahora. Pero si hay que hacer algunos ajustes tras estos comentarios, los discutiremos colectivamente como deporte y haremos lo que sea necesario».
El responsable técnico dijo que lo visto hasta el momento es grato: «Creo que si tomas los comentarios que se hicieron en noviembre u octubre o el verano pasado, creo que estamos mucho, mucho mejor ahora. Abordamos muchas de las preocupaciones. ¿Abordamos cada una de las preocupaciones? No. Creo que hay algunos temas que aún están abiertos».
«No es nuevo ni una sorpresa. Hicimos una enorme cantidad de trabajo para ver cómo se despliega esta energía. Y creo que hicimos, en mi opinión, el 90% del trabajo para llegar a un punto razonable. Puede que haya algunos ajustes a medida que aprendamos sobre los coches, y estamos totalmente abiertos a hacerlo», agregó.
La FIA prefiere esperar a contar con datos reales de competición antes de realizar algún cambio de manera definitiva. «Tomaremos la decisión por el bien del deporte. Esto es un maratón, no un sprint. Definitivamente espero que Australia sea emocionante. Pero no creo que Australia sea el todo. Tenemos cinco años por delante y contamos con herramientas muy claras sobre cómo actuar en las cosas».





