Cada inicio de temporada de la Fórmula 1 renueva ilusiones entre sus pilotos. Sin embargo, no todas las expectativas son similares, por encima de coincidir en el deseo de un buen año. Es que para unos pocos, un buen año es poder pelear por el título, para otros cumplir buenas actuaciones y superar al compañero, y para el grupo de los más ansioso y relegados, el objetivo está puesto en ganar su primer Gran Premio de Fórmula1.
Isack Hadjar, Kimi Antonelli, Alexander Albon, Liam Lawson, , Lance Stroll ,Gabriel Bortoletto, Nico Hulkenberg, Oliver Bermn, Franco Colapinto y el debutante Arvid Lindblad integran esa lista que suma una decena de pilotos. Dos menos que los afortunados que, al menos una vez, ya vivieron ese día de gloria que es ganar su primer Gran Premio.
Por supuesto que no todas las ambiciones tienen la misma consistencia. Por experiencia, medio mecánico e incluso capacidades conductivas, hay quienes están más cerca que otros. Pueden pasar muchas cosas desde el 8 de marzo en Australia, pero al momento, Hadjar asoma en la «pole» para alcanzar ese privilegio que es festejar su primera victoria y convertirse en el 116° socio de ese exclusivo Club de Ganadores de Grandes Premios.
En el análisis inicial de posibilidades, Hadjar tiene las mejores al integrar uno de los equipos de punta, como lo es Red Bull. Es el único de los pilotos de los Cuatro Grandes que todavía no ganó, algo que potencia su motivación. Tal vez en su contra juega su poca experiencia (es su segundo año en el Mundial) y, fundamentalmente, tener como compañero a Max Verstappen, alguien quien, con su contundencia y también el favoritismo de Red Bull, aniquiló competitivamente a sus anteriores compañeros. Sainz, Ricciardo, Albon, Gasly, Pérez, Lawson y Tsunoda pueden dar fe.
Sin dejar de respetar al neerlandés ni desconocer su mejor nivel, Hadjar dice tener la fuerza necesaria para estar a la altura de Max e incluso se anima, pronostica su primer triunfo para esta temporada.
«Creo que mi primer triunfo está en el radar. Es lo que quiero y obviamente sería genial», dice el francés, quien confía en el nuevo Red Bull y no lo oculta al expresar que «el nuevo auto está en condiciones de darme esa primera victoria que tanto espero, porque por lo visto en las pruebas ha progresado más que los rivales».
En pocos días, el Gran Premio de Australia comenzará a poner en marcha la entendible ilusión de Hadjar. No le será sencillo llegar a ese debut victorioso. Es que, además de los rivales de otros equipos, en el camino estará el duro escollo de superar nada menos que a Verstappen.
¿Por qué no pensar que por esas vueltas de la vida y la Fórmula 1, esas lágrimas de bronca que el año pasado Hadjar soltó en Australia por no poder largar, en este 2026 se transformen en un llanto de felicidad por su primera victoria?





