Luego de que el Campeonato Mundial de Endurance WEC confirmara que se encuentran evaluando a diario la situación bélica en Oriente Medio, la Federación Internacional de Automóvil (FIA) afirmó que también ellos analizan cada movimiento. La Fórmula 1 tiene su comienzo de año pautado para el 8 de marzo en Australia, lejos del conflicto desatado en los últimos días, pero con numerosos vuelos cancelados porque utilizan como punto intermedio a las ciudades cercanas al Golfo Pérsico. La crisis geopolítica afectó el cronograma de aeropuertos que sirven como vínculo entre continentes, como es el caso de Dubai, Doha y tantos otros. Además, el WEC tiene su carrera inaugural en Losail el 28 de marzo (con el Prólogo días antes) sin poder instalarse con normalidad en las semanas previas.
Las interrupciones de los vuelos obligan a los equipos de F1 a adoptar nuevos caminos, como primera medida en la semana previa a comenzar el calendario mundial. Los organizadores de la carrera informaron que la mayor parte de los elementos fueron enviados, después de haber realizado el mes pasado la pretemporada en Bahréin.
Travis Auld, director ejecutivo del GP de Australia, dijo a Channel Nine que los vehículos estaban ya en la recta principal de Albert Park, en contenedores. Pero, también confirmó que muchos empleados han tenido que hacer nuevos arreglos de viaje para evitar los aeropuertos internacionales de Qatar o Emiratos Árabes Unidos.
La F1 tiene su 4ta fecha programada en Bahréin el 12 de abril y la 5ta en Arabia Saudita, una semana después, el día 19. Los funcionarios de la Fórmula Uno dijeron que estaban monitoreando la situación, pero el fabricante de neumáticos Pirelli canceló las pruebas en clima húmedo que tenía pautada en Bahréin, debido al conflicto.
Cerca de 1.000 empleados se han visto obligados a reorganizar sus vuelos y se estima que 500 de ellos volarán desde Europa en aviones chárter. «Las últimas 48 horas han requerido una reorganización de los vuelos«, dijo Auld, quien también declaró a la emisora australiana que tres aviones chárter transportarían desde Europa a aproximadamente 500 de los casi 1000 empleados de la F1 afectados. «Toda la carga está aquí. Estamos en una situación en la que estamos realmente seguros de que no habrá impacto«, declaró.





