Dicen que nadie mejor que alguien que pasó por el infierno para hablar sobre la intensidad de sus llamas. Pierre Gasly pasó por ese “infierno” que parece ser la segunda butaca del equipo Red Bull, viendo que su intenso calor en los últimos tiempos ha eyectado, más temprano o más tarde, a sus ocupantes que llegaron o son promovidos con el atractivo de integrar uno de los equipos de punta de la Fórmula 1 pero también con el desafío de lidiar contra ese diablo todopoderoso que es Max Verstappen.
Daniel Ricciardo (2018), Alex Albon (2019-2020), Sergio Pérez (2021-2024), Liam Lawson (2025) y Yuki Tsunoda (2025) conforman una lista de ilusiones, que una a una se fueron consumiendo en aras de los altos intereses de Max Verstappen. Demasiados casos para ser considerados como frutos de la casualidad.
“Nos quisieron meter a todos dentro de una misma bolsa en lo que respecta al segundo coche, pero para mí, la situación no tuvo nada que ver con la que pasaron Alex ni con la de Pérez», dice Gasly, quien tras ingresar a la Fórmula 1 por la puerta de Toro Rosso (segundo equipo del Grupo y actual Racing Bulls) fue ascendido en 2019 a Red Bull.
El francés apenas duró una docena de carreras en su nuevo destino. Para el Gran Premio de Bélgica, su jefe Christian Horner lo reemplazó por Alex Albon y lo mandó de vuelta al segundo equipo aduciendo disparidad de rendimientos con relación a Verstappen.
“Sin dejar de lado que Max era el mejor piloto y que tenía el auto construido a su medida, también todo el entorno estaba a su servicio no sólo favoreciéndolo, sino también complicando al que era su compañero”, cuenta Pierre, que poco más de un año después de su salida de Red Bull, tuvo su pequeña revancha al ganar sobre un Alpha Tauri (denominación que por entonces había tomado Toro Rosso) en Italia, el único Gran Premio que, hasta el momento, muestra su campaña de 166 carreras. Hubo entonces rumores sobre un posible regreso a Red Bull, pero Gasly siguió en Alpha Tauri hasta que en 2022 emigró a Alpine.
La actual situación de Verstappen, con un pie afuera de Red Bull, también fue analizada por Gasly. “Como todo mejor piloto, Max quiere disponer del mejor auto de la grilla. Lo tuvo durante varios años, pero ahora ya no lo tiene y por eso quiere irse, pero no le será fácil por esa infraestructura que arma Red Bul, para condicionar a sus pilotos. Esto lo tiene atrapado. De otra manera, le pasa lo mismo que a los otros pilotos que entran y salen”, explica.
Terminante es Gasly sobre la alternativa de ocupar ese lugar que Verstappen puede dejar libre en Red Bull. “Corro con Alpine y quiero ganar con Alpine”, responde. ¿Lo conseguirá?