La tercera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Australia se vio interrumpida por una bandera roja después de que Carlos Sainz quedara detenido en la entrada de boxes, lo que impidió que varios equipos pudieran completar tandas largas.
La sesión ya había comenzado con retraso debido a un accidente ocurrido previamente en la Fórmula 3. Una vez que los monoplazas de Fórmula 1 salieron a pista, la actividad transcurría con normalidad hasta que el piloto español sufrió un inconveniente en su coche.
El monoplaza quedó parado justo en la entrada del pit lane. Inicialmente se mostró bandera amarilla, mientras algunos equipos permanecían en pista esperando que la situación se resolviera rápidamente. Sin embargo, se mostró la bandera roja para permitir retirar el coche de Williams con seguridad.
Por este motivo, todos los pilotos debieron regresar a boxes y esperar a que la pista quedara completamente despejada antes de reanudar la sesión.





