Por el profesor Alberto O. Juárez
Hay un podio entre los circuitos de Fórmula 1 en exigencia para el caucho: Spa, Suzuka y Qatar, y el arábico ocupa él escalón más alto. Por ello, el proveedor determinó el uso de los tres compuestos más duros C1, C2, y C3, además se estableció un límite reglamentarlo de 25 vueltas por seguridad, que obliga a dos (2) recambios en carrera.
Sucede que Qatar tiene 16 curvas, diez a la derecha y 6 a la izquierda, de las cuáles en la simulación del equipo Mercedes seis (6) son entre 200 y 250 Km/h. y cuatro (4) de más de 250 Km/h.; quedando solo una por debajo de los 100 Km/h.

En esa exigencia la deformación por deriva y fuerza lateral que afecta a la goma, a la que hay que agregar la transferencia de cargas en el frenado, especialmente en el neumático delantero izquierdo (10 curvas a la derecha) genera una temperatura imposible de atenuar en la única corta recta principal.
Suzuka y Spa tienen un par de curvas más, pero en Japón hay mayoría de menor velocidad e insume 10 segundos más su recorrido; en el trazado belga se cuenta con 20 segundos más, con sectores que atenúan la mortificación térmica. En tanto, en el de Qatar, aún con la roja C3 (dura en otros circuitos), en la exigencia de clasificación pierde eficiencia en los mini parciales del último sector.

Uno de los ejemplos más destacado es el del bicampeón mundial Fernando Alonso: puede que la capacidad distintiva del español en el tratamiento del caucho, le hayan permitido el 4° puesto de ayer en clasificación, mientras el otro Aston Martín (de Lance Stroll) no pasó el primer corte cronometrado.
En Qatar, la importancia del neumático no es un tema menor y ante ello los ingenieros desarrollan una precisa estrategia para que los pilotos sepan administrar el consumo y evitar el desgaste excesivo en un fin de semana acotado para trabajar con la puesta a punto del Gran Premio dominical.





