Fernando Alonso no espera un cambio inmediato en la situación de Aston Martin de cara al Gran Premio de China. Después de un fin de semana muy difícil en Melbourne, el español admitió que el equipo sigue lidiando con numerosos problemas técnicos y que el principal objetivo será sumar vueltas para comprender mejor el monoplaza.
«La situación, lamentablemente, no cambió en cuatro o cinco días desde Melbourne, así que creo que será otro fin de semana difícil», explicó Alonso en la conferencia de prensa previa a la carrera en Shanghái.
El bicampeón del mundo contó que el equipo todavía está en pleno proceso de aprendizaje con el coche y que incluso deberán gestionar el tiempo en pista por falta de piezas disponibles. «Intentaremos entender lo máximo posible del coche y quizá limitar las vueltas en algunas sesiones porque estamos cortos de piezas», reconoció.

La falta de kilómetros recorridos es un gran obstáculo para Aston Martin en este comienzo de temporada. Mientras otros equipos ya acumulan miles de kilómetros desde las pruebas de pretemporada, Alonso aseguró que el equipo británico está muy por detrás en ese aspecto. «Si otros equipos completaron unas 1.000 vueltas desde los test de Barcelona, nosotros quizá hicimos 100. Estamos nueve o diez veces por detrás. Así que imaginate nuestra situación: estamos en la casilla uno y realmente necesitamos vueltas para encontrar la ventana de funcionamiento del coche».
El español cree que un buen fin de semana en China sería simplemente completar el programa previsto y no tener problemas durante las vueltas que decidan poner el coche en pista. «Estaré contento si dejamos China con unos entrenamientos libres más o menos normales, una clasificación normal, acumulando vueltas y probablemente intentando terminar la carrera del domingo», afirmó.

Tras los dichos de Adrian Newey, Alonso negó que esté atravesando un momento mental duro. «Todos queremos ganar. Somos 22 pilotos este año: uno ganará y 21 estarán en un estado mental difícil. Para mí terminar tercero, quinto o decimoséptimo no cambia demasiado. Si no es primero, el dolor es el mismo».
El asturiano explicó que el trabajo interno del equipo se centra en solucionar los problemas de la unidad de potencia y en apoyar a Honda en el desarrollo. «Intentamos ayudar lo máximo posible con los recursos del equipo, trabajando en problemas de vibraciones, en el despliegue de energía y en distintos aspectos del motor», detalló.
A pesar de esto, dejó claro que no espera soluciones inmediatas: «Todavía tenemos demasiados problemas y muchas incógnitas que aparecen día tras día, así que es difícil predecir cuándo tendremos fines de semana normales», dijo. Aunque confía en que pronto puedan completar sesiones sin inconvenientes y asegura que recuperar competitividad llevará más tiempo.
El formato sprint del fin de semana no cambia demasiado el enfoque del equipo. «Estamos en modo supervivencia, así que veremos si podemos aprovechar algún problema de los que están delante. Nos encanta correr. Incluso hago carreras de 24 horas con coches de alquiler, así que imagina cuánto nos gusta conducir. Cuando te subís a un Fórmula 1 siempre disfrutas la velocidad y el desafío».





