Pirelli aprovechó las condiciones climáticas en el circuito de Suzuka para continuar con el desarrollo de sus compuestos de lluvia. Los equipos que participaron de estos test fueron Red Bull y Racing Bulls, la actividad se separó en dos días en donde los pilotos probaron y recopilaron datos sobre los Intermedios y Full Wet.
Durante estas jornadas de test, la compañía italiana evaluó tanto los neumáticos verdes (intermedios) como los azules (de lluvia extrema). El objetivo es mejorar el rendimiento en pésimas condiciones climáticas y, eventualmente, introducir una nueva generación de compuestos a partir de 2027.
Hoy, martes, fue el segundo día de pruebas y la lluvia fue la protagonista de la sesión. La jornada tuvo un momento de tensión protagonizado por Arvid Lindblad. El joven piloto, que reemplazó a Lawson en el monoplaza de Racing Bulls, sufrió un accidente en la curva 9 del trazado japonés.
Lindblad perdió el control de su monoplaza bajo la lluvia, dañando la parte delantera del auto. El coche quedó detenido en pista y los comisarios fueron a asistir al piloto. El coche fue retirado con grúa y el joven piloto fue trasladado a boxes sin problema.
Afortunadamente, el británico-sueco salió ileso del accidente, lo que le permitió volver rápidamente al trabajo en pista. Las pruebas continúan siendo fundamentales para que Pirelli siga perfeccionando sus neumáticos en condiciones extremas, un factor determinante para la seguridad en la Fórmula 1.
La primera jornada tuvo como protagonistas a Isack Hadjar y Liam Lawson, quienes giraron con distintos tipos de neumáticos de lluvia extrema durante la mañana. Por la tarde, con una pista que comenzaba a secarse levemente, montaron los intermedios.





