La cara y la contracara, así se podría describir a Lewis Hamilton y a Liam Lawson luego de la clasificación de Fórmula 1 en China, donde uno se ubicó en el primer lugar y el otro en el último.
«No esperaba ese resultado, pero estoy tan, tan feliz y tan orgulloso», expresó Hamilton tras su primera pole con Ferrari. «Estoy un poco en shock. No puedo creer que hayamos conseguido la pole en el sprint. No es la carrera principal, así que tenemos trabajo que hacer para mañana, pero esto nos coloca en una buena posición para la carrera. Es increíble ver el número uno al parar y estar en el auto rojo. Es bastante increíble», agregó el 7 veces campeón.
“Enseguida tuve mejores sensaciones en el auto, pero no puedo creer que estemos delante y por delante de McLaren, que ha sido tan rápido durante las pruebas de invierno y, obviamente, en la última carrera e incluso hoy. Estoy muy agradecido de estar ahí arriba luchando con estos grandes pilotos y de estar tan cerca de estos otros equipos», manifestó Lewis con tono de estar viviendo un sueño.
Del sueño a la pesadilla, que es lo que pareciera estar transitando Liam Lawson. Difícil fin de semana en Australia en su debut, y por ahora empezó muy complicado en China.
«La primera vuelta estuvo bien, y luego sólo buscábamos construir a partir de ahí, pero nos quedamos fuera por tratar de enfriar los neumáticos en pista. Para ser honesto, me costó mucho bajar la temperatura en la segunda vuelta, así que empezamos demasiado calientes y luego, a lo largo de la vuelta, tuve problemas. Es frustrante», detalló el neozelandés luego de la clasificación.
El que puso paños fríos fue Helmut Marko, asesor de Red Bull: «creo que tenemos que darle más tiempo. No conocía los dos circuitos, Melbourne y éste. Así que estamos mirando hacia adelante y, por supuesto, en primer lugar, junto a Max, también parece que nuestro auto es bastante difícil de conducir.»