Del desastre al éxito en solo siete días: El caso Haas

El VF25 parecía el peor coche de la temporada, y de una carrera a otra aterrizó en el pelotón medio. Las auténticas razones de esa sorpresa y qué puede ocurrirle en Japón.

Los Haas VF25 arrancaron tan mal el Grand Prix de Australia en Melbourne que el Team Principal ,Ayao Komatsu, el afable japonés que tan bien reemplazó al verborrágico Güenther Steiner, creyó que los coches tenían piezas rotas. Diez días después, tras el exitoso GP de China, piensa que todavía hay mucho trabajo por hacer.

Australia fue una pesadilla para el único equipo estadounidense en la Fórmula 1. Múltiples accidentes de Ollie Bearman, los dos coches afuera en la Q1, problemas con la caja de velocidades, anteúltimo y último entre quienes vieron la bandera a cuadros…

“Cuando nos dimos cuenta de que no había nada roto, bueno… supimos que teníamos un gran problema”, aceptó Komatsu.

Haas había llevado adelante las pruebas de Bahrein sin buscar tiempos rápidos, trabajando con largas tandas, buscando ritmo. Repetían el esquema de trabajo de un año antes y los stints eran lo suficientemente confiables como para que los analistas ubicaran al equipo en el pelotón medio, un poco por debajo de Williams y Alpine, en el panorama previo.

Sin embargo, en Melbourne, a la hora de buscar tiempos, el VF24 mostró inestabilidad a alta velocidad. En la combinación de las curvas 9 y 10, en el sector más veloz del circuito del Albert Park, Esteban Ocon perdía hasta 10 km/h respecto de las Ferrari, que portan la misma unidad de potencia.

Haas no había podido verificar los datos proporcionados por el túnel de viento: no cuenta con simulador propio y utiliza el de Ferrari… cuando se lo permiten usar los italianos. Se encontraron con la sorpresa en plena pista.

Tras un fin de semana tan negro, solo dispusieron de un par de días para entender lo que había ocurrido y prepararse para la cita en China. “No dormimos mucho, no comimos mucho, pero valió la pena”, explicó Ocon. “Reuniones, ideas, mucha honestidad para ver dónde estaba el error, todo el mundo comprometiéndose para encontrar la solución”.

Shanghai trató mejor al equipo porque el reasfaltado aseguró una superficie muy lisa, sin los saltos del callejero en Albert Park, que habían obligado al equipo a levantar el despeje, perdiendo downforce, lo que podía ser la raíz de los males en las curvas de alta velocidad.

En China, el despeje volvió a niveles competitivos y el VF24 reflejó automáticamente el cambio de configuración. En la clasificación para el Sprint, Bearman pasó a la SQ2, y su tiempo allí fue apenas 6/10 de segundo más lento que el de Lewis Hamilton. Ocon largó 18° y llegó 16°, un puesto detrás de su compañero inglés.

Luego, en la clasificación para el Grand Prix, Bearman se quedó en la Q1 simplemente porque no llegó, por un par de segundos, a abrir su última vuelta rápida, pero Esteban Ocon llegó hasta la Q2, y su mejor tiempo resultó 4/10 de segundo más lento que el de Oscar Piastri. Partirían 11° y 17°, respectivamente.

Con tan disímil clasificación, el equipo optó, con buen tino, por dividir las estrategias: Ocon utilizó la tradicional, largando con cubiertas de compuesto medio, mientras Bearman invertía el plan, largando con compuesto duro.

El francés protagonizó una de las maniobras del día, al superar al herido Mercedes de Kimi Antonelli, mientras Bearman hizo su show, estirando primero su parada -lo que llevó a que los equipos de punta evaluaran, allá por la vuelta 30, que una sola parada era posible, dado que las cubiertas del piloto inglés no sufrían tanta degradación- y aprovechando luego la velocidad relativa que le daban sus gomas de compuesto medio, contra la mayoría de los rivales que completaban el recorrido con las duras. Llegaron séptimo y décimo, la desclasificación de las Ferrari promovió dos puestos a cada uno.

Un detalle que pasó inadvertido: es la primera vez que un Fórmula 1 llega al Top-10 con una mujer a cargo del proceso de ingeniería. La alemana Laura Mueller celebraba de manera notable con Ocon al cabo del GP.

Komatsu y los suyos festejaron, pero el japonés sabe que quedan dos incógnitas por resolver. Shanghai no tiene curvas de alta velocidad del estilo de Melbourne, de manera que no está claro si el comportamiento inconstante del VF24 en esos tramos está resuelto. Suzuka y sus fabulosas Eses pueden dar una primera respuesta en diez días.

Por otro lado, todavía el equipo no puede predecir qué ocurrirá cuando el coche compita en otra pista rugosa o de superficie irregular. No han tenido tiempo suficiente de encarar la solución a ese drama. Suzuka ha sido reasfaltado en parte: ¿qué tan liso ha quedado su asfalto?

“En Shanghai, el circuitó enmascaró nuestra debilidad. Tenemos que arreglar ese problema. El resultado de la carrera no cambia lo que estamos haciendo en nuestra base”, señaló el Team Principal.

Sextos en el campeonato de Constructores, tres puntos detrás de Ferrari y Williams, Haas está ubicado en el ordenamiento de performance allí dónde, más o menos, se preveía iba a estar. Pero esa es solo la fotografía del rendimiento. Faltan carreras para saber si se resuelven los dramas latentes, para ver la película completa.

“No creo que Suzuka sea tan favorable como Shanghai, pero tampoco que sea tan irregular como Melbourne”, señala Komatsu. “Pero podía serlo, ¿no?”