Se ha dicho, se dice y probablemente se continuarán diciendo muchas cosas sobre los nuevos autos de la Fórmula 1. Hay opiniones para todos los gustos: a favor, en contra. Han ido y vuelto diversos tipos de declaraciones que enfrentan, incluso, a campeones mundiales.
Uno de los más recientes es el que expuso, por un lado, al múltiple campeón de Fórmula 1, Max Verstappen y, por el otro, su colega y campeón de la Fórmula E, el portugués Antonio Felix da Costa. Ambos compartieron el Programa de Pilotos Jóvenes de Red Bull y formaron una buena relación, al punto que Max, junto a su pareja (foto), asistió al casamiento de Costa en 2024. El destino separó sus caminos, pero los mantuvo dentro del automovilismo.
Ahora la polémica empezó con el duro diagnóstico que Verstappen, cargado de disgusto, lanzó luego de sus primeras pruebas con el nuevo Red Bull. «Los actuales coches Fórmula 1 son Fórmula E con esteroides…», disparó el neerlandés con ironía, apuntando al papel fundamental que, en los nuevos autos de F1, tiene la cuestionada recuperación de la energía, algo similar a lo que ocurre en la Fórmula E.
No tardó en llegar la respuesta. Y vino de alguien con autoridad para hablar, como el portugués Da Costa, quien defendió el papel de la energía en las carreras modernas.
«En la Fórmula E, la gestión de la energía no es una imitación, sino una parte integral de la estrategia de carrera. Los pilotos de Fórmula 1 aprenden mucho sobre gestión de la energía, técnicas de conducción y el software que hemos usado en la Fórmula E durante los últimos diez años. Muchos pilotos de Fórmula 1 trabajan con los equipos en el simulador. Incluso me han contactado», revela el portugués, ganador del título en la Fórmula E en la temporada 2019/2020, quien para compensar aclaró que «también me encantan los V10, V12 y demás, pero si ya no se fabrican, si son motores de la Edad de Piedra, no hay mucho que podamos hacer».
Da Costa va por más y suma argumentos a favor de su categoría. «La electrificación en la F1 es una consecuencia natural de las tendencias automotrices más amplias. Son los fabricantes de coches los que pagan. Si venden coches eléctricos o híbridos, sólo pueden competir con esas tecnologías. Es una evolución natural, y los pilotos de F1 tendrán que adaptarse. Si no les gusta, que se queden en casa», proclama.
Ya saben qué hacer, pilotos de Fórmula 1, si no les gustan los nuevos autos. Hay que ver si quieren y se atreven.





