¿Crisis terminal para Liam Lawson?

Superado por el debutante Lindblad, su compañero de equipo, en el Gran Premio de Australia.

Esos pilotos adolescentes todavía, llegan a la F1 con sus propias altas capacidades físicas y sensoriales, muy entrenadas, pero con una carga psicológica específica para cada uno de ellos. Esta situación psicológica puede ser negativa o positiva, dependiendo de sus creencias, expectativas (exageradas o disminuidas) y objetivos mal formulados. Lindblad parece un tipo bien plantado y comienza sin estrés indebido, de ahí sus buenos resultados. Si considera que tiene todo para aprender a un ritmo lógico, sin castigarse por errores, se mantendrá activo y sin miedo.

Lawson, más allá de sus capacidades velocísticas puede ser que haya comenzado con altas expectativas, castigadas por su  fallido paso por Red Bull. Salvó el pellejo, pero perdió ante Hadjar al que ascendieron a Red Bull. Otra razón para que su confianza disminuida y ahora llega el intruso Lindblad. Lawson tiene mucho para perder, Lindblad no y eso les diferencia. ¿Qué diálogo interno y qué sensaciones tiene Lawson ahora? ¿Cómo interpreta lo que le sucede? La interpretación proveniente de su subconsciente es el que genera las sustancias que pueden impulsarlo o limitarlo. Exceso de adrenalina y cortisol (expresiones de miedo y ansiedad a distintos niveles) pueden ser muy negativos.

¿Qué necesita un piloto o un atleta en competición? 

  1. Suficiente Adrenalina para estar alerta, pero no tanta como para perder sensiblidad y suavidad.
  2. Bajo Cortisol para que su mente procese datos como un ordenador en carrera. El cortisol da una medida del nivel de estrés mental.
  3. Oxitocina, la hormona del optimismo y sociabilidad, tiene que estar equilibrada solo para confiar en sí mismo y en la estrategia de su ingeniero de pista.

Dato curioso: Muchos pilotos utilizan técnicas de respiración (como la respiración coherente) justo antes de la salida para «limpiar» el exceso de cortisol y entrar en la parrilla con la mente clara.

Exceso de adrenalina, hormona del miedo (atacar o huir) quita sensibilidad justa, apreciación de la profundidad y te hacen ser más lento. Dos, tres décimas o más si la ansiedad es muy fuerte. El campeón actual, Lando Norris, agradeció a quien le ayudó psicológicamente a salvar su campeonato el año pasado. ¿Alguien salvará a Lawson?

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