En la Fórmula 1 el rendimiento no depende únicamente del talento o de la ingeniería. El aspecto psicológico se convirtió en un factor central para alcanzar ese último porcentaje de performance que separa a los buenos de los excelentes.
Así lo reconoció Laurent Mekies, jefe de equipo de Red Bull, en el Autosport Business Exchange de Londres, al comentar sobre que el impacto mental es determinante para los deportistas de alto rendimiento. «Somos muy conscientes de que el efecto psicológico es enorme», explicó, aclarando que esto incluye tanto el factor interno como el externo.
«Ese último tramo del rendimiento está íntimamente ligado a cómo te sentís, a cómo estás apoyado y a lo que tenés en la cabeza», señaló, asegurando que la confianza, el respaldo del equipo y la tranquilidad mental son igual de importantes que la velocidad.
A su vez, afirma: «Estamos intentando realmente apoyar a ambos pilotos con el mejor entorno posible para que puedan expresar su talento. De la misma manera que necesitás crear el entorno para que los pilotos se expresen y vayan rápido, necesitás crear el entorno para que tus ingenieros, tus mecánicos y tu personal expresen su potencial y su talento al máximo».





