El cierre de la carrera de Daniel Ricciardo no fue repentino ni fácil. El australiano pasó por un largo proceso dónde hubo dudas, oportunidades y golpes que lo obligaron a replantearse su futuro dentro de la Fórmula 1. Su retiro dejó a muchos fanáticos con una gran incertidumbre sobre su futuro dentro del deporte de motor y su futuro en la máxima categoría.
«Sin duda tuve que intentar entender mucho en los últimos 12 meses sobre el final de mi carrera y su momento, porque en realidad no vas a recuperarlo una vez que se fue en su mayor parte», explicó.
La desición comenzó a tomar forma tras una temporada dificil en 2022, cuando su rendimiento no alcanzó las expectativas dentro de McLaren, lo que lo llevó a irse del equipo. «Así que en 2022, tuve muchas dificultades en mi segundo año en McLaren. Me dejaron ir. Entonces en 2023, empecé sin un asiento y pensé: ‘¿Será este tal vez el final? ¿Simplemente lo dejo ya?’ Pero sabía que todavía había en mí un deseo ardiente», cuenta Ricciardo.
En medio de la incertidumbre, Ricciardo optó por pensar en qué era lo que realmente quería, eso terminó siendo clave para continuar. «Y ahí fue donde realmente necesité intentar mirarme al espejo, y pensé: ‘OK, olvida lo que dice la gente y lo que quieren, ¿qué querés vos?’».
Sobre sí acudió a alguien para contarle lo que estaba pasando, dijo: «Intenté que fuera lo más personal posible. Sigue habiendo opiniones, aunque sean las de tus padres o lo que sea, pero al final hice todo lo posible para asegurarme de que todavía estaba ese fuego dentro de mis entrañas».
En 2023 volvió a tener un asiento y parecía que la motivación seguía intacta, pero una lesión volvió a dejarlo con más dudas que antes. «Volví al asiento a mitad de temporada. Conseguí un puesto, en la segunda o tercera carrera me rompí la mano, y fue un accidente totalmente insignificante, pero me perdí no sé cuántas carreras», comentó.
Y agregó: «Así que eso pasó, y pensé: ‘Bueno, en realidad nunca me había lesionado corriendo en todos estos años, y tengo un accidente tonto, ¿es esto ahora una especie de señal? ¿Debería simplemente retirarme mientras aún voy ganando, más o menos?’».
A pesar de esto, el australiano decidió continuar, confiado en que su paso por la categoría todavía no había terminado. «No, todavía hay asuntos pendientes, y seguí adelante».
Continuó con Racing Bulls en 2024, aunque su salida luego del Gran Premio de Singapur marcó el cierre definitivo. Ricciardo afirmó que esa decisión terminó siendo un alivio. «Duré otro año en la F1 y, finalmente, me dejaron ir. Esa era la realidad en ese momento. Pero creo que, cuando eso pasó, ya me habían dejado ir dos veces en los últimos dos años. También me había afectado mucho. Había puesto gran parte de mi alma en ello y me sentía bastante agotado. En retrospectiva, estaba agradecido de que tomaran la decisión por mí».





