En su regreso a la máxima categoría, Sergio Pérez afronta un nuevo desafío con una estructura que busca abrirse paso en la parrilla. El piloto mexicano volvió a la Fórmula 1 junto a Cadillac, el onceavo equipo del campeonato, que tiene mucho desarrollo por delante para competir al igual que sus rivales.
Pérez contó cómo fueron las primeras sensaciones al volante: «Se trata de encontrar los puntos débiles. Por el momento, el equilibrio del coche se siente bien. Creo que tenemos un coche equilibrado».
El mexicano explicó la importancia que tiene el trabajo en pista para encontrar las mejoras que se pueden realizar a lo largo de la temporada. «En cada prueba mejoramos bastante. Estamos haciendo muchos kilómetros, que fue la parte más importante para nosotros. Sabíamos que iba a ser un comienzo muy duro, pero se trata de qué tan rápido podemos desarrollarnos a partir de acá».
El proceso de consolidación no va a ser inmediato, el piloto afirmó que la evolución de un equipo competitivo lleva tiempo y coordinación entre todas las áreas. «Como equipo, al ser nuevos y poner todos los departamentos en marcha, va a llevar algo de tiempo».
«El desafío acá será desarrollar más que los equipos que tenemos delante. Ese es un desafío masivo que enfrentaremos durante el año. Se trata de sentar las bases en la primera mitad del año, para poder poner todo en el lugar correcto en el equipo y poder desarrollar el coche lo más rápido posible. Con suerte, podremos alcanzarlos pronto», concluyó.





