Análisis: ¿La Fórmula 1 cayó en su propia trampa?

La reglamentación de los motores para 2026 es una fuente de inspiración para los ingenieros ante las diferentes alternativas que podrían aprovecharse y que ni la misma FIA puede resolver actualmente.

Desde hace más de un lustro, el Consejo Mundial de F1, los equipos, la FIA y Liberty Media (promotora del campeonato mundial), se abocaron en el cambio reglamentario que se implementó desde el 1° de enero de 2026 con los nuevos autos y motores híbridos, con la intención de reducir la polución y sumarse al cuidado ambiental, y esto es aprovechado no solo desde lo técnico y mecánico sino que además se potencia con las herramientas de marketing para «orientar» y concientizar a sus fans en el mundo.

Ello fue -quizás- el motivo por el cual fueron atraídas automotrices como Cadillac, Audi y Ford, que desarrollaron su programa para competir en F1, y ampliar su presencia como marcas «ecológicas» en las pistas, tal cual lo hacen en el mercado internacional con sus modelos que se ponen en marcha con energías renovables. Pero puertas (o boxes) adentro, existe un dilema entre los técnicos que ya saben que esta innovación compuesta de motor a combustible y eléctrico dificulta para poner a punto el monoplaza y conseguir que todo se coordine para alcanzar la potencia requerida.

La complicación radica en tratar de lograr la acumulación de energía eléctrica en las baterías, porque por el peso y volumen de estas dificultan -e imposibilitan- incorporarlas a los nuevos autos, que cuentan con algunos centímetros menos con respecto al utilizado hasta 2025, exponiendo a un reglamento que desde la teoría alentaba a una renovación pero que en la práctica está siendo un dolor de cabeza para los técnicos y proveedores.

Todo hace suponer que ante esta propia trampa reglamentaria, la propia FIA deberá enfrentar una situación controvertida ante los equipos y analizar la fiabilidad de reunirse con todos los representantes para reescribir y corregir el reglamento o, en su defecto, tener la opción de hacer una transición en un par de años para enmendar lo homologado y evitar perjudicar al campeonato mundial de Fórmula 1 con un papelón mayúsculo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *